La fase pendiente de la humanización de Sabarís llega a los tribunales. El Concello de Baiona ha presentado un recurso contra la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda en los juzgados de lo contencioso administrativo de Vigo por desistir este verano de acometer la reforma de la plaza Victoria Cadaval y su entorno, comprometida en enero de 2016.

El departamento de la Xunta que dirige Ángeles Vázquez rescindió tan solo unos días antes de las últimas elecciones autonómicas el convenio firmado con el Ayuntamiento baionés para llevar a cabo el proyecto, presupuestado en 1,1 millones. La consellería considera que el Concello incumplió su parte del acuerdo al no certificar la disponibilidad de los terrenos para poner en marcha la licitación de los trabajos, previstos en la citada plaza y las calles anexas: Porta do Sol y parte de Julián Valverde.

Tras acudir a la vía administrativa sin éxito para recurrir la decisión del Ejecutivo gallego, el gobierno municipal pasó a la judicial en pleno julio al considerar la rescisión del convenio "poco razonable" y "motivada por intereses políticos", indicó el alcalde, Carlos Gómez Prado. El gobierno baionés niega haber incumplido el citado convenoi con la Xunta para desarrollar la obra porque vencía vencía en diciembre de este año, es decir, todavía estaba en plazo para remitir el acta de replanteo, y porque faltaban informes sectoriales para hacerlo, según explica el concejal de Urbanismo, Víctor Muñoz.

Apenas tres meses después de interponer la demanda, el regidor trató ayer de desbloquear el proyecto con la nueva delegada territorial de la Xunta en Vigo, Marta Fernández-Tapias, que realizó su primera visita institucional a Baiona. Gómez solicitó a la representante autonómica que medie para alcanzar un acuerdo. Para ello, se ofreció incluso a retirar el recurso contencioso para retomar el diálogo. "Creemos que debe haber colaboración entre instituciones y debemos llegar a un consenso para evitar llegar ante un juez", manifestó.

Esta sería la tercera fase de la humanización de Sabarís, que la anterior conselleira de Medio Ambiente, Beatriz Mato, anunció justo al finalizar la de la Rúa Areas, cuatro años después de acabar la de la Avenida Julián Valverde.

Las obras, con un plazo de ejecución de 9 meses, se aplazaron en la primavera de 2018 para no coincidir con la temporada alta en pleno centro urbano. Hace un año, el gobierno local también decidía posponerlas para mostrar el proyecto a los vecinos y coordinar los trabajos con ellos para causar las mínimas molestias. Ahora, la Xunta ha guardado el proyecto en un cajón y, con un pleito de por medio, la llegada de las máquinas se plantea lejana con toda probabilidad.