El gobierno PSOE-BNG de Porriño no pudo sacar adelante en pleno el convenio entre el Concello y la Comunidad de Montes de San Salvador de Budiño para la cesión de parcelas y locales sociales. Se trata de los centros culturales y el campo de fútbol de Budiño, ubicados en unos terrenos cuya titularidad fue otorgada a la Comunidad de Montes en 2019 por el Jurado Provincial de Montes; aunque, según los vecinos, dichos inmuebles fueron levantados por el conjunto de los vecinos y con el apoyo del Concello. Con este convenio, sería el Ayuntamiento de Porriño quien asumiría los gastos de mantenimiento, impuestos y facturas que generan dichas instalaciones, a cambio de su uso por parte de los vecinos. No obstante, por el momento no hay acuerdo, pues, solo los dos ediles del BNG apoyaron este punto, en el que se abstuvieron los concejales del PSOE, sus socios de gobierno.

El Partido Popular lamentó que, cuando el juez otorgó la propiedad de los terrenos a la Comunidad de Monte de Budiño, el Concello de Porriño no hizo nada para defender estas propiedades municipales, por lo que presentó un voto particular para reivindicar su titularidad. El portavoz de los populares, Alejando Lorenzo, defendió que "los vecinos construyeron los centros culturales existentes con el apoyo del Concello. Así lo demuestran las placas de inauguración. Un ejemplo claro es el campo de fútbol de Budiño, construido en parte gracias a una subvención de la Diputación".

Además, cabe destacar que, según los populares, la propuesta de convenio se llevó al pleno con el informe desfavorable de la secretaria municipal. En él se dice que "los encargados no presentaron alegaciones ni medio de prueba en defensa de la evidente titularidad municipal de varios de los inmuebles reclamados", al mismo tiempo que advierte sobre la "responsabilidad de los corporativos en la defensa del patrimonio de la institución que representan y para cuya defensa fueron elegidos por los ciudadanos".

En la misma línea se posicionó EU Son, que valoró que dicho convenio es "totalmente gravoso para el Concello" y que "está claro que el gobierno local no movió un pelo para defender en su día los intereses municipales". Aunque EU Son pretendía apoyar el voto particular presentado por el PP, el alcalde accidental, el nacionalista Pedro Pereira, consideró que no procedía su trámite, ni tampoco una enmienda posterior presentada por el PP. Aún así, el BNG no pudo aprobar el convenio al contar solamente con los únicos votos a favor de sus dos ediles.