Ponteareas consolidó ayer una tradición cuya continuidad peligraba por culpa de la pandemia de Covid-19, como tantas otras que este año no se han podido celebrar para evitar aglomeraciones y, en consecuencia, la propagación del patógeno. Se trata del lanzamiento de globos de papel por San Miguel, una actividad con la que Ponteareas despide sus fiestas de septiembre. Las esferas se lanzaron desde una nueva ubicación, en la Plaza de la Música, emplazamiento que no comunicó el Concello, precisamente para esquivar las reuniones de gente en la calle.

En total echaron a volar siete globos de papel, uno más que en 2019. "Fuxe virus", se podía leer en uno de ellos, pues en esta edición los diseños estaban dedicados a la pandemia, con dibujos alusivos al coronavirus y también referencias a San Miguel.

Los encargados de confeccionarlos fueron, al igual que en ediciones anteriores, Vicky Amoedo, Liliana Valencia y Enrique González, a los que se sumaron este año Coral Lago y María Teresa Groba.

El lanzamiento, en el que participaron miembros de Protección Civil y Bomberos de Ponteareas, fue el más atípico desde que se recuperó la tradición, hace aproximadamente veinte años, pues faltaron los aplausos del público, cada vez más numeroso con el paso de los años. En contraposición, acompañó la meteorología, con un cielo despejado y soleado que permitió a los vecinos de Ponteareas contemplar los globos de San Miguel desde sus ventanas y balcones, una estampa que hizo recordar los días de confinamiento.

Antes de que se perdiera la tradición, hace cien años, era habitual lanzar estos globos de papel en todas las fiestas de Ponteareas, incluso en Corpus. Con el tiempo fue cayendo en el olvido su proceso de elaboración hasta que, a principios del presente siglo, el Concello promovió su recuperación.