26 de agosto de 2020
26.08.2020
Faro de Vigo
VAL MIÑOR

Gondomar ofrece sus siete escuelas rurales vacías para desdoblar aulas

La Xunta las cerró en los últimos años por falta de alumnado y se las transfirió al Concello, que también pone a disposición de la Xunta pabellones y casa de la cultura

26.08.2020 | 01:16
La escuela unitaria de Moreira, en Mañufe, la última que la Xunta cerró en Gondomar, en 2016.

La falta de espacio es una de las razones que esgrimió esta misma semana la conselleira de Educación, Carmen Pomar, para rechazar el desdoblamiento de grupos para rebajar la ratio de alumnos por aula y ayudar a cumplir con la distancia de seguridad recomendada en la vuelta al cole postcovid. En Gondomar hay siete viejas escuelas unitarias cerradas ante la progresiva caída de la matrícula y el Concello se las ofreció ayer a la Xunta junto con los pabellones de deportes y la casa de la cultura.

Así lo acordó la comisión municipal de seguimiento de la pandemia en la que están representados todos los grupos políticos de la Corporación. Todos ellos apoyaron esta propuesta del alcalde, el socialista Francisco Ferreira, para "favorecer el reparto de alumnos en más aulas, descongestionar los colegios y acercarnos a ratios menores para cumplir con las distancias mínimas y ofrecer una vuelta al cole lo más segura posible al alumnado".

Se trata de los antiguos colegios rurales de educación infantil de San Cibrán, en la parroquia de Donas; el de Moreira y el de Nande, en Mañufe; el de Borreiros; el de Prado y el de Vilas en Morgadáns; y el de A Fraga, en Vincios. Son pequeñas escuelas que la Consellería de Educación eliminó del mapa escolar gondomareño por falta de alumnos a lo largo de las últimas dos décadas y transfirió al Ayuntamiento para ocupar sus espacios con otras actividades. Están deterioradas por el abandono pero el regidor se compromete a llegar a acuerdos con la Xunta para colaborar en las obras necesarias. Sí se haría cargo en solitario el Ayuntamiento de los gastos corrientes de los centros, como el consumo eléctrico o la calefacción, afirma el regidor, así como la limpieza.

Espacio para 200 niños

La recuperación de las escuelas habilitaría más de quince aulas con espacio para unos 200 niños, calcula Ferreira, y supondría además "una oportunidad para volver a un modelo educativo con una enseñanza más próxima y descentralizada que apueste por revitalizar el rural". En este sentido, Ferreira destaca el Colexio Rural Agrupado (CRA) Antía Cal que todavía funciona en el municipio con cinco aulas unitarias en Vilaza, Chaín, Couso, Guillufe y Peitieiros.

El asunto se debatirá en pleno a propuesta de Manifesto Miñor, para oficializar el acuerdo unánime ante la Xunta. La moción que defenderá el portavoz nacionalista Antonio Araúxo, incide en la puesta a disposición de la consellería de las citadas escuelas vacías y de otros espacios de titularidad municipal sin actividad o con actividad compatible con las labores docentes que reúnan las condiciones o requieran pequeñas adaptaciones para impartir clases, como el pabellón polideportivo, el viejo centro de salud o el antiguo colegio Enrique Rodríguez Márquez -hoy Centro de Desenvolvemento Local (CDL)-.

El acuerdo solicitará además a la Xunta la contratación de más profesorado y personal no docente, así como la prestación de servicios de transporte y limpieza para dar clases en condiciones.

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