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LOURIÑA

Jefe de Urgencias del Chuvi: "Al principio pensaba que era imposible que en España nos confinaran a todos"

"Le quiero dedicar una rosa de Mos a todas las personas que ya no están entre nosotros"

Ángel Pichel, jefe de Urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro.

Ángel Pichel, jefe de Urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro. A.V.

La Festa da Rosa de Mos no podría tener este año mejor pregonero que Ángel Pichel, uno de los héroes que han combatido el Covid-19 en primera línea. Pichel, con apenas algo más de un año como jefe de Urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro, resume los últimos tres meses como "un máster de gestión acelerado" en el que ha aprendido a "escuchar a las personas". Ahora toca escucharlo a él el próximo sábado en el pregón virtual.

-Son más habituales los deportistas que los médicos en los pregones. ¿Ha ayudado la crisis del Covid-19 a mejorar la imagen de los sanitarios o darles el valor que se merecen?

-Más que ayudar a la imagen, creo que mostró a la población cuál es realmente nuestro cometido, que es ayudar a los demás. Vivimos y trabajamos por el bien de los demás. Tuvimos miedo e incertidumbre, pero teníamos claro que somos profesionales de la salud y teníamos que atender a nuestros pacientes.

-¿Cómo ha vivido los últimos tres meses?

-Fueron duros, como para toda la población. Al principio, cuando veíamos el Covid en China, lo veíamos como una enfermedad que parecía poco probable que llegara aquí. Yo mismo comentaba con mis amigos que era imposible que en España nos confinaran a todos, y realmente fue lo que pasó. Además, demostró ser la mejor medida para evitar el contagio. Nos tuvimos que preparar para afrontar algo desconocido, sin saber cómo iba a evolucionar. Tuvimos la suerte de ir días por detrás de comunidades como Madrid y eso nos permitió mejorar y adelantarnos a algunas situaciones.

-¿Qué ha sido lo más duro?

-Lo más duro para mí fue la incertidumbre; no saber qué iba a pasar. Se te pasaban por la cabeza las preguntas "¿me puedo contagiar y puedo morir?" o "¿me puedo contagiar e infectar a mis familiares?". También el miedo de si íbamos a tener todo el equipamiento de protección que necesitamos. Por suerte nosotros no tuvimos desabastecimiento de EPIs.

-¿Cómo afectó el confinamiento de la población al servicio de Urgencias del Álvaro Cunqueiro?

-Durante el pico más alto disminuyeron mucho las entradas; tuvimos un 60% menos de entradas en Urgencias. Nuestra media de urgencias son 370 cada día y en la segunda quincena de marzo tuvimos 170. Venía al servicio de Urgencias la gente que tiene que venir, la gente con patologías graves, la cual, un alto porcentaje ingresaba en el hospital. La patología banal, leve, que se debe atender en la Atención Primaria, no venía al hospital; en parte por miedo al contagio. Conseguimos que la población utilizara Urgencias como se debe. Eso permitió que pudiéramos atender mejor a los pacientes y principalmente a los sospechosos de infección por Covid. El confinamiento también evitó infecciones por otro tipo de gérmenes, además de otras urgencias relacionadas con el deporte, el trabajo y la conducción.

-¿Cuál es la situación actual? ¿Están las urgencias volviendo a la normalidad?

-Por desgracia, ahora que estamos en la desescalada, la población perdió el miedo y ya estamos llegando casi a números de la época pre-Covid. Este lunes tuvimos 350 entradas, de las cuales más de 100 no deberían venir al servicio de Urgencias. En cuanto al Covid, la tasa de contagio e infección en nuestra área sanitaria es muy baja, por lo que la atención vuelve al nivel de antes. Lo único diferente ahora es que mantenemos dos circuitos: uno de atención de patologías respiratorias y otro de no respiratorias. Lo vamos a mantener durante meses.

-Hablando de la normalidad, ¿qué recomendaciones hace para evitar un rebrote?

-Distanciamiento social, uso de mascarilla y lavado frecuente de manos; además de evitar salir de casa si tienes clínica respiratoria o fiebre. También animar a la población a que se vacune contra la gripe. A pesar de que de esta infección tenemos la vacuna, el año pasado los grupos de riesgo no se vacunaron al 100%.

-Ahora que ya pasó lo peor, ¿va a celebrar la Festa da Rosa de Mos?

-Sí, este año toca celebrarla con las medidas sanitarias oportunas. Después de dos meses de distanciamiento, es el momento de reunirnos alrededor de la mesa, como buenos gallegos. Además, también es el momento de dedicarle una rosa de Mos a todas las personas que ya no están entre nosotros.

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