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BAIXO MIÑO

Tui dice adiós a la histórica tienda de "As Puriñas"

El emblemático ultramarinos echa el cierre tras 80 años abierto al jubilarse su propietaria

Teté, hija de Purita, tras el mostrador de la emblemática tienda. // D.B.M.

Teté, hija de Purita, tras el mostrador de la emblemática tienda. // D.B.M.

Pocas son las tiendas de ultramarinos de principios del siglo XX que han resistido al paso de los años y a la llegada de las grandes superficies comerciales. Una de ellas se encuentra en Tui y detrás de su mostrador lleva más de tres décadas Teté. Heredó el negocio de su madre Purita y hoy, con 40 años cotizados a sus espaldas, cierra para siempre las puertas de la histórica "Tienda de Purita".

Localizada en la calle Martínez Padín, la tienda, también conocida como "As Puriñas" por el comercio de ropa que regentaban sus primas en la acera de enfrente, ha sido mucho más que un lugar al que se iba para llenar la despensa. "As Puriñas" ha sido durante 80 años un punto de encuentro e información para los vecinos de Tui los 365 días del año. Además de tienda, también fue tasca y estanco, y por sus cuatro paredes llegaban a pasar todos los miembros de las familias tudenses. "Las mujeres venían a hacer la compra y los hombres a echar la partida; muchas veces las vecinas llamaban directamente a la tienda para saber si sus maridos estaban aquí. También llamaban para saber quién había fallecido; mi madre se enteraba de todo sin salir de aquí", recuerda Teté.

El negocio vivió una época dorada a mediados del siglo pasado. Destacaban sobre todo los dos días al año en el que se podía cruzar libremente la frontera: el lunes de San Telmo y el día de Navidad. "Esos días era tal la afluencia de clientes, que teníamos que cerrar las puertas, despachar a la gente que teníamos dentro y, al acabar, volver a abrirlas y hacer lo mismo", relata Teté.

Eran otros tiempos. Las galletas se vendían a granel y las cuentas se hacían a mano. Teté sigue haciendo lo segundo, con la única ayuda de una calculadora. Ni rastro de ordenadores. En su lugar una gran báscula de las de antes. Una joya para los nostálgicos que ya le han ofrecido comprar en alguna ocasión, al igual que un antiguo molinillo de café que todavía conserva.

El cansancio de más de 30 años abriendo a diario este vestigio del comercio local del siglo pasado ha llevado a Teté a tomar la decisión de jubilarse a sus 64 años. "Me hace gracia cuando la gente me dice este año no se puede ir de vacaciones. Yo llevo 32 años sin vacaciones", asegura, pues "As Puriñas" abre de lunes a sábado de 8.30 a 14 horas y de 16 a 21 horas, y los fines de semana y festivos de 9 a 14 horas. El único tiempo libre que ha tenido, los domingos por la tarde, lo ha dedicado a las tareas del hogar.

Ahora toca descansar, y encontrar nuevas aficiones, pero antes las despedidas. Están siendo días de muchas emociones para Teté y sus primas, que también regentaron el negocio. Cada cliente que llega a la tienda se sorprende al ver las estanterías medio vacías e, inevitablemente, le viene a la cabeza alguna historia vivida allí.

Para hacer extensivo el reconocimiento de la gente, los vecinos de Riomuíños homenajearán mañana a Teté. Tras el acto, que será a las 18 horas en el antiguo matadero, comenzará una nueva etapa en su vida; pero también para la historia de Tui, que despide a "La Tienda de Purita". Hasta siempre.

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