Lagos artificiales con cierto atractivo turístico es en lo que se están convirtiendo parte de algunas de las canteras inoperativas de Porriño. El agua de la lluvia llena las concavidades y se generan grandes estanques que muchos atrevidos aprovechan para bañarse y fotografiarse con el riesgo que ello conlleva. A pesar de que, según aseguran desde el Concello, estas instalaciones están cerradas, habiendo indicaciones de "peligro" y "prohibido pasar", agentes de la Policía Local han constatado, mediante avisos vecinales, la presencia de personas en estos escenarios y, con tal motivo, desde la administración local han dado un paso para atajar esta problemática estrechando la vigilancia, encargando un informe sobre la situación actual y convocando a una reunión, mañana, a los titulares de dichas canteras para adoptar medidas.

De las 30 explotaciones de granito existentes actualmente en Porriño tan solo nueve se encuentran operativas y con producción testimoniales, las 21 restantes están en paralización temporal y sin actividad extractiva. Según se extrae del informe realizado por el ingeniero de Minas Jerónimo Turrado, requerido por la alcaldesa Eva García la pasada semana, "el principal problema se sitúa en la cantera Arcace nº21, en Atios, que es la que frecuentan bañistas y curiosos, por la acumulación de agua de lluvia, por la facilidad de acceso tanto en coche como a pie y de acceso también para adentrarse en el agua aprovechando una rampa". Asimismo, el documento recoge que "todo esto a pesar de que el acceso es a través de una pista minera por la que solo pueden circular vehículos autorizados y que la señalización y cierre perimetral de la cantera Arcace impide que alguien pueda acceder a la misma por despiste o involuntariamente".

A la reunión de mañana, presidida por la alcaldesa, están convocados Jorge Massó, en representación de Pocasa (Porriñesa de Canteras) y el empresario Manuel Carrera Lorenzo, titular de la cantera Arcace nº 21 y su facultativo Fernando Delgado. Además, también estará presente Turrado. Fuentes municipales indican que en el encuentro "se propondrán varias posibles soluciones para poner freno a este problema de seguridad". Así, señalan que "la más inmediata sería impedir el paso a las pistas mineras mediante un portalón al que solo tenga acceso el personal autorizado". Otra de las medidas sería la coordinación de las actuaciones con la Policía Local y la Guardia Civil "para que el efecto disuasorio sea más efectivo".