A Guarda se localiza geográficamente en una zona con una alta concentración de substrato de granito en el subsuelo, por lo que puede presentar un alto nivel de radón, un elemento químico gaseoso que emite partículas radioactivas altamente ionizantes. Para conocer la concentración de radón en el aire, el Concello instalará a partir de la próxima semana medidores en veintiún edificios públicos.

Como medida preventiva se realizará una primera medición de la concentración del radón en colegios e instalaciones deportivas, sanitarias, culturales y de servicios, para comprobar si se encuentran por encima de los umbrales establecidos. En caso de que la tasa de radón supere los límites, se realizará una segunda medición continua con equipos activos para determinar como varía esta concentración gaseosa en un período de 72 horas, midiendo exhaustivamente todas las estancias de los inmuebles.

Para la instalación y ubicación de los detectores en cada edificio de titularidad municipal se tendrá en cuenta la ocupación de personas, tiempo de permanencia de las mismas y proximidad al subsuelo.