Los comerciantes de A Guarda están atemorizados por la oleada de robos que están sufriendo en las últimas semanas. Por este motivo, ayer varios representantes vecinales entregaron en el Ayuntamiento un documento y más de trescientas firmas solicitando a las autoridades municipales más vigilancia para garantizar la seguridad y evitar que los amigos de lo ajeno "campen a sus anchas".

Los últimos robos tuvieron lugar en la madrugada de este miércoles en la plaza de abastos y en un hotel, aunque también se han producido otros hurtos en al menos siete locales en el último mes. En uno de ellos, en un restaurante, una vecina fue testigo de cómo, de madrugada, los autores del robo trasladaban por las calles de A Guarda el material sustraído, unos langostinos, en una carretilla. "Ya ni se esconden; pasamos de ser un pueblo tranquilo a tener que andar con miedo por la calle", lamenta una guardesa, quien también cuenta como otra vecina fue atracada con una pistola taser a plena luz del día.

En cuanto a los elementos usurpados, los ladrones saquean de todo, desde unos langostinos, hasta máquinas de tabaco, una Thermomix o dinero, y actúan rompiendo puertas, ventanas y cerraduras, ocasionando desperfectos en los diferentes establecimientos. En este sentido, cabe recordar que la Guardia Civil detuvo hace dos semanas a un guardés de 54 años como supuesto autor de tres robos cometidos en tres locales de la villa y que se caracterizaba por acceder a los lugares donde robaba rompiendo puertas y ventanas con objetos contundentes que encontraba en sus inmediaciones.

El colectivo vecinal que ayer presentó ante el Concello las más de trescientas firmas con las que solicitan más vigilancia en la calle, creen que, además de este supuesto ladrón, existe también una banda organizada que revende lo que roba en el mercado ilegal.