17 de agosto de 2018
17.08.2018
VAL MIÑOR

Baiona espera estrenar el primer talaso al aire libre y gratuito de Galicia en un mes

Lo ejecutará la empresa local Aqua-Nor por importe de 60.582 euros -Ofrecerá una piscina de 300 metros cuadrados y cuatro chorros -Estará abierto de abril a octubre

17.08.2018 | 02:03
La antigua cetárea de Monte Boi, donde se instalará el sistema de talasoterapia. // Cristina Graña

La antigua cetárea de Monte Boi se convertirá en la primera piscina de talasoterapia a cielo abierto y gratuita de Galicia en cuestión de semanas. El Concello de Baiona ultima los trámites para contratar la obra a la empresa local Aqua-Nor Aguas del Noroeste por importe de 60.582 euros, según informó ayer el alcalde, Ángel Rodal, que espera abrir la instalación el 15 de septiembre como parte de la campaña "Abrir Baiona al mar" que puso en marcha cuando asumió su cargo hace casi tres años.

El Concello da por finalizado el concurso público abierto hace un mes para adjudicar los trabajos. La firma adjudicataria ha sido la única participante en la convocatoria y goza de amplia experiencia en instalación de sistemas de hidroterapia, señala el regidor.

Las obras pondrán fin al proyecto Poseidón, que arrancó con las mejoras en el entorno para habilitar un espacio público con solarium en el antiguo vivero de mariscos que funcionó junto a la Torre de la Tenaza hasta los años 70 del pasado siglo. Ahora la balsa, de 300 metros cuadrados, se llenará de agua de mar y contará con cuatro chorros de hidromasaje, dos de ellos de lámina y otros dos más potentes.

Su estreno coincidirá con el final de la temporada estival, de manera que serán los baioneses y habitantes de los municipios vecinos quienes lo disfrutarán en sus inicios. "Esto no tiene nada que ver con el verano, es un servicio relacionado con la salud y espero que la gente del pueblo lo utilice mucho", manifiesta Rodal.

Y es que el talaso natural no solo permanecerá en funcionamiento durante la época del año elegida por los turistas para visitar la localidad, sino seis meses al año. "Queremos abrir de abril a octubre. La idea es montarlo en abril y desmontarlo antes de noviembre para garantizar la conservación del sistema. No tiene sentido mantenerlo en invierno porque la gente no lo usaría y los temporales podrían llevárselo", argumenta.

El proyecto, que se financiará con cargo al Plan Concellos de la Diputación de Pontevedra de 2016, plantea un plazo de ejecución dela obra de seis semanas, aunque el alcalde confía en que estarán terminadas a mediados del próximo mes.

Ahora el gobierno municipal trabaja en la ordenanza que pondrá normas sobre el espacio. Se trata de optimizar su funcionamiento, evitar aglomeraciones y que todos los vecinos puedan disfrutar gratis de una instalación pionera. Se baraja la colocación de pulsadores para limitar a 5 o 10 minutos el uso para facilitar la rotación. La estructura estará dotada además de materiales resistentes al vandalismo en la medida de lo posible.

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