El fiscal pidió ayer una pena de localización permanente y responsabilidad civil para los cinco jóvenes de Galiza Nova denunciados por el alcalde de Mondariz, Julio Alén, por una falta de deslucimiento después de que estos pintasen un mural de defensa de la enseñanza pública en el centro de la localidad con motivo de la huelga estudiantil, el pasado 20 de febrero. El juicio, que continuó, ayer, después de haber sido aplazado el pasado 16 de abril al no haber sido citado el Guardia Civil que identificó a los autores de la pintada, quedó visto para sentencia.

De salir adelante la petición de la Fiscalía, los cinco jóvenes nacionalistas tendrán que hacer frente al coste de devolver el muro al estado previo a su pintada.

Por su parte, la defensa pidió la absolución de los denunciados alegando que "no se puede deslucir lo que ya está deslucido" en alusión a la existencia de otras pintadas anteriores en el mismo muro. Además, la defensa alegó que la persona que declaró como denunciante es un particular, mientras que el muro es de propiedad municipal.

Tras declarar los denunciados, y como parte denunciante, un trabajador del ayuntamiento, declaró el agente de la Guardia Civil que había identificado a los jóvenes tras ser requerido por el alcalde mondarizano.

Varios grupos de personas, algunos con banderas de la organización juvenil del BNG, se congregaron delante de los juzgados de Ponteareas en apoyo a los cinco jóvenes; entre ellos estuvo el secretario xeral de Galiza Nova, Alberte Mera, y el secretario de organización nacional del BNG, Bieito Lobeira.