La Fundación Juana de Vega señalizó con señales originales y nuevas tecnologías-códigos HQR quince pequeños senderos de la parroquia de Cans, como un complemento a las actividades del Festival de Cans de este año.

Bajo la dirección de los arquitectos Jesús Irisarri Castro y Emilio Rodríguez Blanco, con un equipo de estudiantes se puso en marcha el proyecto denominado Canscape, que complementó el certamen cinematográfico.

Según explicaron, "el proyecto pretendió descubrir los secretos y misterios del paisaje cultural que solo aquellos que lo conocen bien, sus vecinos, pueden desvelarnos". Con la realización, los promotores "acercamos a la memoria de este paisaje a los visitantes". Así cada uno de los lugares recorridos cuenta una historia, "una de las muchas realidades o leyendas que dejan su huella intangible en los espacios, en sus gentes; memorias que muchas veces quedan olvidadas en el tiempo".

El trabajo se inició con la recogida de las historias existentes en cada uno de los lugares, la escuela, el cementerio, la poza de regadío. Tras elaborar el relato se señalizaron los "carreiros" y se instalaron códigos HQR, que al ser leídos por el dispositivo móvil mostraban la historia del punto.

Para completar el trabajo se realizó con 200 palles de madera la estructura de un castro, que sirvió como punto de reunión.

La actividad se incluyó como complemento del certamen de cine.

Roban cuatro retretes

El Festival de Cans sufrió ayer el robo de cuatro retretes químicos que se encontraban a la espera de ser recogidos. El robo se produjo de madrugada y fue necesario usar un camión y una grúa para sustraerlos.

Por otra parte, esta noche tiene lugar un homenaje a los directores ganadores con una proyección el Café Liceum a partir de las 20,00 horas.

Además, en la valoración final, los organizadores indicaron que unas 12.000 personas pasaron un año más por el Festival de Cans.