Un grupo de diez encapuchados destrozaron el mobiliario de la cervecería Distrito Apache, en la calle Esperanza de Ponteareas. Los hechos ocurrieron el pasado sábado de madrugada, cuando el establecimiento estaba cerrado y sus responsables estaban limpiando en el interior. El grupo de encapuchados levantó la verja que ya estaba bajada, rompieron el ventanal de la fachada y destrozaron mesas y sillas.

Según investiga la Guardia Civil, el ataque estaría motivado por ser este uno de los locales que frecuenta J.L. S.L., de 29 años, el presunto agresor de una pareja de homosexuales durante una pelea ocurrida el pasado 4 de abril, en las inmediaciones de la terraza de este mismo establecimiento, en la que la pareja de homosexuales estaba tomando algo cuando se acercaron dos parejas heterosexuales y uno de los cuatro dijo: "Hai moito maricón solto", un comentario que desató un enfrentamiento verbal y físico.

El presunto agresor está imputado por un delito de lesiones y a espera de juicio. Mientras la pareja de gais asegura que se trató de un ataque homófobo, otras fuentes próximas a lo ocurrido lo atribuyen a una pelea motivada por un supuesto exceso de alcohol, ya que el presunto agresor y sus acompañantes venían de una boda.

La cervecería dañada ya ha abierto con normalidad después de permanecer cerrada los pasados domingo y el lunes a la espera de que la policía judicial tomara huellas y fotografías de los daños ocasionados para la investigación.

Los responsables del establecimiento aseguran que desde que la noticia de la agresión del 4 de abril salió en los medios de comunicación atribuyéndola a un ataque homófobo, comenzaron a recibir amenazas, calificándoles como "un bar de nazis y de homófobos". Por este motivo, quieren aclarar que "nosotros no tenemos nada que ver ni con los agresores ni con los agredidos del pasado 4 de abril. Tuvimos la mala suerte de que la pelea tuvo lugar delante de nuestro bar pero nosotros no tenemos nada que ver en este conflicto" e insisten que "nosotros condenamos, de manera rotunda, cualquier manifestación de violencia".

Uno de los socios de esta cervecería asegura que "por nuestro bar desde hace 17 años vienen norteamericanos, sudamericanos, africanos, asiáticos, europeos, homosexuales, heterosexules... y nunca hubo ningún problema hasta que hace cuatro o cinco semanas aparecieron estos "justicieros".