La polémica grúa ubicada en un solar del alto de Cesantes, que carece de actividad desde hace un lustro, será desmontada la próxima semana si el tiempo lo permite. Así lo aseguró ayer el gobierno local redondelano, que lleva meses gestionando con el promotor de la obra la retirada de esta estructura de treinta metros de altura tras las quejas de los vecinos. Según confirmaron los responsables municipales, la empresa constructora se comprometió a desmantelar la grúa al no tener previsiones a corto plazo de iniciar los trabajos, puesto que la actuación está pendiente de una resolución judicial.

Desde el departamento de Urbanismo aclaran que la grúa dispone de los permisos necesarios en regla y todas las revisiones al día hasta el próximo mes de junio, por lo que descartan cualquier riesgo para los residentes.

La empresa promotora trasladó en los últimos días al concejal de Urbanismo, Arturo González, su disposición a desmontar la grúa, aunque por el elevado precio de la actuación -que valora en unos 30.000 euros- pidió esperar un tiempo, puesto que dispone de una obra en un lugar cercano en la que tiene que realizar una operación similar y aprovecharía la operación para abaratar costes compartiendo la maquinaria y los operarios.

El gobierno local también afirma que la asociación de vecinos disponía de información sobre las gestiones realizadas sobre este asunto, así como que la grúa se encontraba con todas las revisiones al día, por lo que no existe motivo de alarma por riesgo para los ciudadanos. Además señala que esta actuación es fruto de la gestión municipal, y no de la presión vecinal.