Dos cámaras de vigilancia más podrían unirse en las próximas semanas a las dos ya existentes en el puerto de Baiona. Su misión sería controlar los accesos y dejar constancia de cualquier "incidente" que inutilice los bolardos instalados para restringir la entrada únicamente a personas relacionadas con el sector pesquero. Así lo confirmó ayer Portos de Galicia. El organismo de la Consellería do Medio Rural e do Mar trata de evitar un tercer sabotaje a los pivotes retráctiles colocados a principios de este año. Y es que el sistema de limitación del acceso al muelle tan solo ha funcionado unos días en tres meses. Desconocidos los han roto ya en dos ocasiones y la Cofradía de Pescadores "A Anunciada" reclama medidas contundentes a la Xunta.

El patrón mayor, Ramón Costas, ha solicitado a Portos las dos nuevas cámaras y el departamento que preside José Juan Durán estudia los detalles tecnológicos del sistema para comprobar si es posible colocarlas o si podría aplicarse otra solución. Los dos dispositivos de grabación actuales realizan barridos por todo el muelle y no han detectado los destrozos intencionados. Todo apunta a que los autores conocían su funcionamiento y aprovecharon el intervalo de entre 3 y 4 minutos que el objetivo tarda en volver a enfocar la salida de vehículos del puerto para actuar.

Tanto el acceso como la salida del puerto disponen de dos pivotes, uno fijo y otro retráctil que los profesionales activan al pasar sus tarjetas por los lectores, igual que en cualquier parking. En el primer ataque resultó dañado el fijo. Los autores lo arrancaron en febrero con algún instrumento contundente, similar a una pata de cabra, y se lo llevaron. Durante la Festa da Arribada se produjo el segundo sabotaje. En esa ocasión, un vehículo sin identificar dio un golpe al bolardo móvil y lo dejó averiado.

El acceso al muelle ha quedado abierto a cualquiera desde entonces. Portos prevé reparar el mecanismo en los próximos días, según indicó también ayer este departamento de la Consellería do Medio Rural e do Mar.