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LOURIÑA

Porriño evita las futuras inundaciones en As Gándaras

El mal estado de las canalizaciones y los atascos provocaban continuos daños por agua

El alcalde porriñés, Nelson Santos, visita las obras en el polígono.  // D.P.

El alcalde porriñés, Nelson Santos, visita las obras en el polígono. // D.P.

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G. Porto - Porriño

El Concello de Porriño garantizó ayer que desaparecerán las inundaciones en el polígono de As Gándaras cada vez que llueve en abundancia y que motivó la protestas de empresarios y usuarios de este parque industrial.

Según el Concello, el problema estaba en la ejecución de las canalizaciones de agua y un importante atasco de las mismas y destacó que fue un grave problema que afectaba a decenas de empresas instaladas en este parque, concretamente aquellas situadas a pie de la vía del tren.

Para resolver el problema el Concello invirtió solo 40.000 euros acometiendo una obra de limpieza y substitución de la canalización.

Al lugar del trabajo se desplazó el alcalde Nelson Santos, el concejal de Vías y Obras, Manuel Carrera, y el ingeniero técnico municipal, Rafael Alonso, para comprobar el estado de las obras y su avance. "Se trata de un proyecto que se ha financiado íntegramente con fondos municipales y que viene a dar solución a un problema existente desde hace años que perjudicaba de manera considerable a varias naves del polígono, provocando en sus parcelas importantes inundaciones", explicó Nelson Santos.

Las aguas que discurren por dichas canalizaciones proceden de las canteras y del polígono de A Granxa, de ahí cruzan la autovía A-55 y la vía del tren, para continuar por el otro margen, que es en donde estas sale al exterior debido, por una parte, a la mala ejecución de la canalización existente y, por otra, a la gran cantidad de lodo que esta contiene, provocando así grandes atascos.

"El Concello ha decidido poner fin a esta situación para beneficio de todos los empresarios procediendo a la limpieza de las tuberías, que contenían incluso hasta sesenta centímetros de lodo, y substituyendo algún tramo por una nueva canalización con tubos de 1.200 milímetros", señala Carrera. A esto se le añade el deber de que todas las empresas deben verter sus residuos de forma controlada, estando prohibido dirigirlos a canalizaciones como estas, que fueron instaladas para recoger únicamente aguas pluviales que desembocan en el río.

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