El Concello de A Guarda está dilatando al máximo las órdenes de derribo dictadas por distintos tribunales. La situación económica actual y las peculiaridades que se dan en cada uno de los casos son las causas para no facilitar el paso a la piqueta.

De momento, no se ha ejecutado la demolición ordenada para tres casas, fijada para antes del pasado día 10 de septiembre, fecha que figura en el acuerdo tomado por la Xunta de Goberno para cumplir la sentencia judicial sobre estas construcciones pertenecientes al grupo de 21 viviendas a las que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia anuló las licencias, por concederse en un lugar que el tribunal considera "suelo de protección paisajística" y no "suelo de interés paisajístico" , como figura en la ordenanza municipal sobre la que se ampararon tres alcaldes para su concesión.

Ahora el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) insta al Concello de A Guarda a que "dé cuenta inmediata" a la Sala de lo Contencioso Administrativo sección 002, "de las actuaciones necesarias para ejecutar la sentencia dictada tras su oficio de fecha 29 de octubre de 2008", para la demolición de ocho viviendas situadas en una urbanización de A Armona (Camposancos), ordenada hace diez años por el TSXG por carecer de licencia y haberse construido en un lugar no destinado a ese uso.

El alcalde, José Manuel Domínguez Freitas, manifiesta que "el Concello apurará todas las posibilidades para aplazar al máximo la ejecución de las demoliciones. Si cabe, incluso se presentarán recursos". Distingue la diferencia de ambos casos. En el de las 21 viviendas, incide en que "no fue el resultado de una alcaldada ni metedura de pata de vecinos". En el de Armona, ya no existen sus promotores.