El municipio de Nigrán registró en el último año y medio la quema del coche de un concejal, el incendio intencionado de un galpón de un representante vecinal, el ataque a la sede del PSOE y la colocación de una bomba casera en una urbanización en obras, entre otros casos. Pero eso apenas afecta a la seguridad de sus ciudadanos. Al menos, así lo cree el subdelegado del Gobierno Delfín Fernández, quien manifestó ayer que "los hechos ocurridos no significan que Nigrán sea una localidad preocupante".

"Sin minimizar lo ocurrido", en referencia al hallazgo del explosivo el pasado viernes en una urbanización en obras del barrio de Cotros, el subdelegado asegura que los "niveles de delincuencia son razonables" en el municipio. Así, indicó que su eficacia policial se sitúa en el 56%. Respecto a las hipótesis del caso, Fernández insistió en que "todas continúan abiertas".

El subdelegado del Gobierno participó ayer en el junta local de seguridad de Gondomar, que abordó la constitución de un plan conjunto de seguridad con reuniones periódicas de agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil.

Fernández repasó los datos sobre la evolución de la delincuencia en Gondomar y afirmó que la tasa del municipio el pasado año ha sido de 23,51 faltas y delitos por mil habitantes, la mejor en los últimos 8 años. El subdelegado destacó la colaboración entre Guardia Civil y Policía Local tanto en la vigilancia de colegios como en el seguimiento de las 13 órdenes de protección a víctimas de violencia doméstica.