Asegura que "desde siempre" ha vendido sus uvas al Consello Regulador. Sin embargo, la delimitación territorial impuesta para la Denominación de Origen Rías Baixas "nos cerró el grifo y desde entonces cada año me cuesta más dar salida a la producción", advierte José Ramón Conde. Este joven de Torneiros explica que en la actualidad su viña genera en torno a 8.000 kilos de uva al año, que emplea en la elaboración de vino que no puede comercializar como le gustaría. "Podría venderlo más caro y abarcar un mercado mayor sin las limitaciones que impone la ley a quienes no disponemos de registro embotellador", afirma. Además defiende la calidad de su "albariño", elaborado con el mismo tipo de uva que el "oficial", y apuesta por que la denominación "Viño da terra" resuelva los problemas actuales.