El equipo de gobierno de Oia (PP), con el voto de calidad, y en pleno que se prolongó durante tres horas, aprobó los presupuestos de 2007, que ascienden a 2.400.023 euros, lo que supone multiplicar por tres los de 2003, que alcanzaban los 900.000 euros. En este caso, representan un incremento de 300.000 euros con respecto a los anteriores, "los mayores de la historia del Concello", en palabras del alcalde, Alejandro Rodríguez, exultante.

Este importante incremento presupuestario responde a la reciente revisión catastral realizada en el municipio. El concello prevé aumentar considerablemente sus ingresos por el Impuesto de Bienes Inmuebles ante esta operación.

Entre otras inversiones, se prevé dedicar 168.642 euros al Plan Xeral de Ordenación Municipal; 173.000 para terrenos de uso deportivo; 189.480 al nuevo centro cultural de Pedornes; 76.000 a la última fase de la guardería infantil; 76.000 al primer vehículo contraincendios con que contará el municipio.

"Inversión no real"

El líder de la oposición, José Antonio Olmedo (PSOE), no ve sobre el papel, que se plasmen en la realidad, las inversiones propuestas que, estima, luego pierden un 25 por ciento, a la hora de ejecutarlas. Así, no se alcanza la inversión planteada, por ejemplo, en Urbanismo: se pretenden ingresos por 95.000 euros cuando se recaudan 58.000, mientras que los gastos de la oficina de personal se elevan a 98.000.

También cita el capítulo de gasto social, al que se destinan solamente 3.500 euros. En definitiva, para Olmedo, "el presupuesto no resuelve grandes problemas". El gran cometido lo fija en la carencia del Plan Xeral: "no hay partida en los presupuestos para el convenio con Aguas de Galicia, lo que aplaza la norma urbanística, hasta el punto de que se lleven 28 meses sin ni siquiera avance".

Al documento urbanístico se remite el socialista cuando cita el monasterio, con proyecto presentado por Vasco Gallega, motor del despegue de la comarca, y que no acaba de poner de acuerdo a los propietarios del cenobio con el alcalde. En suma, el Plan Xeral es "vital para la puesta en valor del municipio, con múltiples ofertas que están ahí latentes, pero sin que se les dé registro de salida".