La ampliación del ancho del cauce del Groba a 10 metros podría resolver de forma definitiva el problema de las riadas en el barrio baionés de Sabarís con un coste estimado de 2.123.000 euros. Así lo indicaron representantes de Augas de Galicia, miembros de la Corporación municipal y de la plataforma de afectados por las inundaciones tras una reunión ayer en el ayuntamiento, en la que el organismo de la Xunta presentó un estudio sobre las alternativas posibles para eliminar los anegamientos en la zona.

Aunque expusieron otras posibilidades como una presa en Belesar para regular el caudal y un túnel de conexión con el río Miñor, los asistentes al encuentro ven en el ensanche del cauce -con tramos de sólo 4 metros de anchura- la opción más viable por su valoración económica y su plazo de ejecución, de un año.

Además de limpiar todo el cauce para evitar acumulaciones de arena, piedras o ramas, Augas plantea ensanchar el curso desde la zona de la autopista AG-57 hasta la desembocadura. El primer obstáculo a superar aguas abajo se encuentra en torno a los talleres Caride, donde habría que eliminar un relleno sobre el río y parte de la nave. A pocos metros de allí, el estudio contempla la demolición de un lavadero y el rebaje de un salto. El informe establece también la eliminación del puente de acceso al club de tenis Monte Real y la expropiación de terrenos en la ribera hacia la desembocadura para conseguir el ancho perseguido. Esas ocupaciones de parcelas particulares incluyen parte del aparcamiento del restaurante O Muíño.

La obra más complicada se encuentra a la altura del mercado de abastos. En esta zona, se habilitaría un cajón de 2 metros de alto por 5 de ancho bajo la carretera de Belesar para ofrecer espacio a las aguas. El conducto se extendería bajo la calle Porta do Sol y la finca Caramiñal para llevar las aguas al tramo final hasta la desembocadura en A Ladeira.