El conflicto entre Portos y el Concello de Baiona por la proximidad de las obras del pantalán para pesca deportiva a la carabela Pinta vive un nuevo capítulo. El gobierno municipal de Baiona envió ayer un requerimiento al presidente del organismo de la Xunta en el que le exige la suspensión inmediata de las obras de ampliación del muelle flotante.

La instancia del ayuntamiento argumenta que Portos ejecuta un proyecto, sin previo aviso, que modifica la ubicación establecida en el año 1995. El alcalde, Jesús Vázquez Almuiña asegura que el diseño inicial preveía un pantalán de propiedad municipal más reducido, "pero ahora adjudicaron la obra y la comenzaron sin percatarse de que la ubicación de la carabela podría influir en el resultado final".

El regidor considera que la obra a pocos metros de la emblemática nave es "una provocación" y está dispuesto a presentar un contencioso administrativo y a movilizar a la población si Portos no paraliza los trabajos. "Portos tiene que respetar a la gente de Baiona", añade.

Vázquez Almuiña insiste en que el gobierno municipal sí acepta amarres para los pescadores deportivos, "pero no de cualquier forma". En este sentido, recuerda que "se está dejando libre un espacio entre el muelle de Ronáutica y la playa de Santa Marta, mientras se concentra todo el tráfico portuario y los amarres entre el puerto pesquero y la playa de A Ribeira. Los usuarios históricos de la bahía deben conservar sus derechos", concluye.