Sesenta y dos ciudadanos dieron ayer en Chapela lo mejor de sí mismos: donaron sangre. Sólo 4 de cada 100 personas en Galicia hacen este acto de generosidad que es imprescindible para la salud de la población. Cada día en los hospitales gallegos se realizan cerca de 500 operaciones quirúrgicas y se atienden 2.700 urgencias. Tener una reserva de sangre es fundamental para salvar vidas.

El doctor Carlos Suárez está en una de las unidades móviles que el Centro de Transfusión de Galicia (CDT) desplazó ayer hasta Chapela y hoy y mañana frente al antiguo bar "Stop" de Redondela. Explica cómo es el proceso para donar sangre: "Cualquier persona de 18 a 65 años, que pese más de 50 kilos y tenga una salud normal puede ser donante. Si es la primera vez, le entregamos una hoja informativa en la que con una serie de preguntas se puede autoexcluir". Es causa de exclusión, por ejemplo, estar en ayunas.

Para garantizar la seguridad del donante y del receptor de sangre, se hace una entrevista médica y una punción digital -un pinchazo en el dedo- que revela el nivel de hemoglobina y en consecuencia, si hay anemia. "Además tomamos la tensión y el pulso", dice el médico.

Tras este proceso que apenas dura 10 minutos, al voluntario admitido se le extrae aproximadamente medio litro de sangre, incluyendo 4 tubos que se someterán a análisis. Las tomas se remiten a Santiago donde se dividirán en glóbulos rojos, plaquetas y plasma. Es el mejor regalo que se puede dar a quien está en el hospital.