El "djembé" es un instrumento de raíces africanas, pero sus sonidos ya se oyen por todo el mundo. Aunque su origen está en África del Oeste, en Guinea y Mali, los senegales lo han industrializado y exportado por todo el mundo.

Abdoulaye Bilal Traore es nativo de Senegal pero lleva cinco años en tierras gallegas, y cuatro de ellos impartiendo clases de djembé.

Bilal, como le llaman sus alumnos, es la segunda vez que da clases en Tui. "Ya había estado en mayo y salió muy bien, y como un grupo de gente joven lo demandó tanto, decidimos volver a traerlo", explica Mónica Bugarín, responsable de la Casa da Xuventude de Tui.

El paseo fluvial fue el escenario elegido, desde las siete y media de la tarde hasta las diez y media de la noche, en el que quince jóvenes tudenses pudieron aprender a tocar los primeros ritmos de este instrumento de percusión que sólo se puede tocar con las manos.

"No van a salir de aquí siendo percusionistas, el djembé es como cualquier otro instrumento, hay que ensayar mucho", explica Abdoulaye Bilal.

Este instrumento está siendo introducido en solfeo pero Bilal cree que "la mejor forma de aprender es uniéndote a un grupo cuando esté tocando y saber escuchar. Cuando sientes el instrumento, lo amas, es cuando mejor suena", comenta el percusionista senegalés.

El profesor advirtió de la importancia de golpear bien para que los músculos no se agotasen, pero los alumnos no se cansaron de hacer sonar a sus djembés, relajados junto a las aguas del Miño.