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Celta Fortuna-Castellón

El Celta Fortuna ya padece la Segunda División: en el juego de tronos de Segunda, o matas o mueres

El gen irreductible del filial apareció de nuevo en un tramo final en el que rozó otra recuperación milagrosa

Antañón fue titular tras quedarse sin minutos con el primer equipo. | JOSÉ LORES

Antañón fue titular tras quedarse sin minutos con el primer equipo. | JOSÉ LORES

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Borja Refojos

Borja Refojos

Vigo

Ya lo decía la reina Cersei: cuando juegas al juego de tronos, o ganas o mueres. E igual que contra el Andorra, al Celta Fortuna le tocó ganar, ayer, ante el Castellón, le tocó morir. Entre otras cosas porque no mató. Los pupilos de Fredi Álvarez malograron ocasiones, sobre todo en la segunda parte, y fueron pelanizados por la escuadra visitante. Eso sí, los jóvenes jugadores del filial, de nuevo inasequibles al desaliento, lo intentaron hasta el final contra un gran equipo de fútbol.

El mismo problema

El primer equipo del Celta sufrió mucho contra un Athletic Club que lo presionó muy alto y con mucha agresividad. El Castellón replicó ayer el planteamiento ante el Fortuna. Y con éxito. El equipo de Fredi Álvarez fue incapaz de encontrar salidas claras con la pelota. Fruto de ese contexto de partido, el cuadro visitante inauguró el marcador y dispuso de varias ocasiones claras para ampliarlo merced a buenos robos en campo contrario. El filial estaba sobrepasado.

Revertir la situación

El Celta B encontró su primer disparo a puerta en el minuto 35. Pudo haber sido algo puntual, pero no lo fue. Llegó gracias a un robo en en una zona muy adelantada del terreno de juego que permitió a Antañón disparar. Lo más importante es que la situación derivó de la mayor posesión en campo contrario. Los pupilos de Fredi empezaron a juntar pases, que permitían acumular futbolistas cerca de la pelota y, por tanto, tener muchos efectivos para apretar cada pérdida.

O matas o mueres

Mucho se ha hablado de lo caros que salen errores con la subida de categoría. Y aunque lo cierto es que ni Cádiz ni Andorra penalizaron demasiado los fallos del Fortuna en las dos primeras jornadas, el Castellón sí que lo hizo ayer. Nada más empezar el segundo tiempo, con Burcio y Kibet entrando desde el banquillo, Arcos malogró una ocasión clarísima dentro del área. Acto seguido, el centrocampista de Galapagar dejó muerto un despeje en área propia, que motivó que Pablo Santiago hiciera el segundo tras un recorte maravilloso.

Inasequibles al desaliento

Se ha hablado hasta la saciedad del carácter irreductible de este Fortuna, muy alejado del filial arquetípico. Ayer volvió a quedar demostrado. Sin premio, es verdad. Pero con el mérito de luchar hasta el final frente al mejor equipo al que se ha enfrentado en estas tres primeras jornadas. Fredi agitó el avispero y de él brotaron punzantes Kibet, Hugo Cuenca y Somuah para creer en otra remontada. El paraguayo volvió a dejar gotas de clase, como en la maravillosa asistencia que sirvió a Óscar Marcos. El gol del arousano parecía el interruptor definitivo. Pero, de nuevo, los errores aparecieron. Somuah estrelló un disparo en el larguero y la esperanza se diluyó. En este juego de tronos, tocó morir. Ya tocará ganar.

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