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Hugo González: «Me acordé de cuando chutaba en el descampado»

El atacante valenciano reveló que estaba en la camilla cuando Claudio le dijo que se quedaba: «Ya puedes estar tranquilo»

El atacante valenciano, durante la comparecencia.

El atacante valenciano, durante la comparecencia. / Pedro Mina

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Borja Refojos

Borja Refojos

Vigo

Hugo González vivió este miércoles su primera comparecencia como futbolista de pleno derecho del primer equipo del Celta. Si tenía nervios, no se le notaron frente al micrófono. Sonriente, amable, cálido. Su felicidad es tan grande que no puede contenerla dentro. Ni falta que hace. «A cualquiera que juegue al fútbol y le preguntes te dirá que su sueño es jugar en Primera División», reconoce. «He trabajado toda mi vida para esto», subrayó con ilusión.

En esa vida a la que alude el atacante valenciano están unos principios que le vinieron a la cabeza en el momento que supo que se quedaba en el primer equipo. «Me acordé de cuando íbamos con mi padre al descampado a chutar a tres palos que había allí», explica con un punto de emoción, que certificó inmediatamente. «Estoy muy contento y con muchas ganas de aprender, disfrutar y ser feliz jugando al fútbol en el Celta», añadió con una perenne sonrisa en su rostro.

El Valencia siempre va a tener un lugar en mi corazón, pero ojalá marque

El caso es que Hugo fue cuestionado sobre el momento exacto en el que Giráldez le comunicó que se quedaba en el primer equipo. Entonces, su sonrisa subió de nivel para volverse carcajada. «Fue súper espontáneo y natural. Como es Claudio», apostilló. El atacante valenciano recibió la feliz noticia mientras se estaba tratando con el fisioterapeura en la camilla. «Ya puedes estar tranquilo», le dijo el técnico porriñés ante el pequeño desconcierto de su pupilo. «¿Crees que este es el mejor sitio para decirte que te quedas con nosotros», añadió el entrenador del Celta. González respondió: «Como tú me digas. Pero si me lo dices ya, mejor», recuerda que comentó mientras se reía. «Al final me lo dijo, le di las gracias y nos dimos un abrazo», completa.

Zanjado lo referente al recuerdo, Hugo se centró en el presente. Y en el futuro. El más inmediato pasa por el primer partido de Liga, una vez que se aplazó el de Osasuna por el césped de Balaídos. Y, casualmente para Hugo, será en Valencia. Allí, en su ciudad y contra el club de su vida, González vivirá su primer partido de esta nueva realidad en su carrera. «Va a ser bonito», reconoce. «Qué mejor que hacerlo con esta camiseta, con este grupo y en la ciudad donde me he criado y está toda mi familia y amigos apoyándome», expuso. Eso sí, como valenciano y canterano del club che, reconoció que no celebrará en caso de hacer gol: «Siempre va a tener un lugar en mi corazón, pero ojalá marque».

Para lograrlo, el joven delantero apuesta por amoldarse lo antes posible a las exigencias de Primera División. «Sobre todo, al ritmo», apunta, mientras reconoce que «sí se nota un poquito el escalón» en la velocidad del juego. «Pero a base de entrenar fuerte y escuchar y atender lo que requiere cada acción, estoy seguro de que lo voy a coger»,incidió. Y desgranando esas necesidades, Hugo asumió lo importante que es incrementar la velocidad, tanto en las piernas como en la cabeza. «El físico es súper importante y más hoy en día. El fútbol ha crecido mucho en ese aspecto, pero de cabeza tienes que dar ese salto que demanda la categoría. Cada peldaño te demanda un poco más hasta que llegas a Primera, que tienes que darle a todo», proclamó.

Tengo la suerte de vivir jugando al fútbol, que es lo más bonito que hay y lo que me hace feliz; sería un delito no serlo

Concretando más, González asumió el papel preponderante que puede tener como ejecutor del balón parado, parcela de la que se ha hecho cargo este año Alberto Suárez, promocionado desde el Juvenil A. Tanto el valenciano como Miguel Román se perfilan como lanzadores de faltas laterales y saques de esquina. «Lo que nos pide Berto es confianza, concentración y poner esa virtud que puede tener Miguel o yo a disposición del equipo», declaró.

Para terminar, González enfatizó el agradecimiento al Celta por la oportunidad de ser futbolista de Primera División, pero, sobre todo, por acompañarlo en este proceso de crecimiento desde que salió del Cartagena. «Lo dije desde el primer día que llegué a Vigo: noté una confianza por parte del club que me hizo estar a gusto, feliz, cómodo. Ese sentimiento es el que me ha llevado a ser quién soy y a dar el nivel que estoy dando», afirmó, al tiempo que se mostró seguro de que va a «aprender del mejor», en referencia a Iago Aspas, antes de concluir volviendo a dar gracias: «Tengo la suerte de vivir haciendo lo que me gusta, vivir jugando al fútbol que para mí lo más bonito que hay y el deporte más bonito que hay. A mí me hace feliz y sería un delito no serlo. El fútbol da muchas vueltas y al final recompensa a quien sigue trabajando y no se rinde», remató.

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