Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Arranca LaLiga

La estrategia a balón parado, el reto del Celta para la nueva temporada

El Celta ha recibido en la etapa de Griáldez el doble de los goles que ha marcado en las acciones de pelota detenida: 7 por 14

Giráldez ha incorporado a Alberto Suárez al cuerpo técnico para mejorar en una de las pocas facetas en la que el equipo no ha brillado

Javi Rodríguez, Carlos Domínguez y Jutglà defiende un córner en la última visita del Girona a Balaídos.

Javi Rodríguez, Carlos Domínguez y Jutglà defiende un córner en la última visita del Girona a Balaídos. / José Lores

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Julio Bernardo

Julio Bernardo

Vigo

El déficit en las jugadas de estrategia ha sido un problema recurrente para el Celta desde su regreso a Primera División hace casi tres lustros. El conjunto celeste recibía a balón parado bastantes más goles de los que anotaba y esta carencia no se ha detenido con la llegada de Claudio Giráldez al primer equipo hace ya dos temporadas largas. El estratega louriñés ha dotado al equipo de un estilo sumamente atractivo y reconocible, pero no ha logrado una mejoría sensible en tan importante faceta del juego.

Los números son concluyentes. Desde que Giráldez asumió la dirección del banquillo celeste, el Celta ha recibido el doble de los goles que ha marcado en acciones de pelota detenida: 7 anotados frente a 14 encajados (-2 en los diez últimos partidos del curso 23-24; -1 en la temporada 24-26; y -4 la pasada campaña).

El club y el propio técnico porriñés han tomado nota de este problema y han implementado medidas para tratar de minimizarlo en la histórica temporada que acaba de comenzar y que el Celta, tras el aplazamiento de la jornada inaugural contra Osasuna, iniciará este sábado contra el Valencia en Mestalla. La solución ha sido incorporar al cuerpo técnico a Alberto Suárez, el prometedor técnico que ha dirigido en las últimas tres temporadas al Juvenil A, con la tarea específica de mejorar las prestaciones del equipo a balón parado, tanto que lo que se refiere a la estrategia defensiva como la ofensiva. Esto incluye un pormenorizado análisis de los rivales que mejore el rendimiento defensivo en faltas laterales y directas, así como saques de esquina y de banda, además de la puesta en marcha y perfeccionamiento de jugadas ensayadas a balón parado frente al marco contrario.

La incorporación de Suárez, técnico de la casa en quien el club tiene depositada altas expectativas, no ha sido gratuita. El lucense, que ya había ejercido como coordinador de balón parado en toda la estructura de base del Celta, no se ha incorporado al cuerpo técnico sin más. Ha sido una decisión meditada que ha requerido una intensa preparación ya desde la pasada temporada, cuando el club contrató a dos especialistas de talla internacional en esta crucial variable del juego: el italiano Gianni Vio, uno de los mejores especialistas mundiales estrategia ofensiva y defensiva, y el danés Thomas Gronnermak, especializado en saques de banda. Los dos colaboraron con los técnicos de la base y el primer equipo e incluso se desplazaron hasta la ciudad deportiva para dar formación sobre el terreno. Ambos han trabajado con algunos de los mejores equipos y entrenadores del mundo con resultados palpables.

Los resultados en el Celta están por verse. Durante los cuatro partidos de puesta a punto del verano, con las reservas propias de las pretemporadas, no se ha apreciado una mejoría apreciable en las acciones a balón parado. La estadística negativa, de hecho, se ha mantenido: un gol a favor, de Carlos Domínguez, al Sporting de Braga, a la salida de un saque de esquina; y dos en contra, de Jonatas Noro, del cuadro portugués, también tras un córner; y de Giovanni Di Lorenzo, el capitán del Nápoles, que aprovechó un error falta en la marca del recién llegado Abdoulaye Faye para abrir el marcador después de una falta lateral.

En lo que respecta a la estrategia ofensiva, una de las pocas conclusiones que se han podido sacar es que Miguel Román apunta a ser el lanzador de los saques de esquina esta temporada. El gondomareño tiene un guante en la pierna derecha y se ha mostrado como un certero lanzador en esta faceta durante la pretemporada. El escaso botín obtenido en estos años en el lanzamiento de faltas directas es otro de los aspectos que el Celta precisa mejorar claramente. Aspas, otrora muy efectivo en esta faceta, no anota un libre directo desde el que le marcó al Valencia en Balaídos el 19 de septiembre de 2020, hace ya casi seis años. En las últimas temporadas, con Giráldez, el encargado de lanzar los tiros libres ha sido Óscar Mingueza, con más intencionalidad que eficacia, pues el barcelonés anotó su único y último gol al Villarreal a comienzos de la temporada 2024-25.

Mingueza ya no sigue en nómina, pero el Celta se ha agenciado un eficiente tirador de faltas este curso con la incorporación de Hugo González al primer equipo. El valenciano anotó el pasado curso cuatro goles de libre directo y, a poco que mantenga su eficacia en Primera División, será un activo muy importante esta temporada en este tipo de acciones de pelota detenida.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents