Borja Iglesias tras su vuelta a Vigo después de ganar el Mundial: «Todavía estoy un poco asimilando todo»
El delantero repasa la experiencia vivida con la selección, agradece el apoyo recibido desde el club y destaca la ilusión por volver a competir en Europa

Borja y Javi Rueda se saludan a la llegada del compostelano a Afouteza. / RC Celta
Borja Iglesias todavía trata de asimilar todo lo vivido durante el Mundial. En su primera entrevista concedida al canal del Celta después de regresar de la cita internacional, el delantero reconoció que apenas ha tenido tiempo para detenerse y tomar perspectiva de una experiencia que calificó como «muy bonita» y «muy especial».
«Todavía estoy un poco asimilando todo. No encuentro el momento de ponerme a repasar todo lo que pasó porque, por suerte, hasta aquí todo va muy rápido. Ahora ya comienza la Liga», explicó.
El atacante reconoció que conquistar el Mundial supone conectar inevitablemente con sus primeros recuerdos relacionados con el fútbol y con todos los esfuerzos realizados durante su trayectoria para poder llegar al profesionalismo.
«Son muchas emociones. Recuerdas momentos que ya no son del Mundial, sino de antes, de los esfuerzos a nivel familiar para tener la posibilidad de ser futbolista. Imagínate cuando eres campeón del mundo. Es increíble», señaló.
«Son muchas emociones. Recuerdas momentos que ya no son del Mundial, sino de antes, de los esfuerzos a nivel familiar para tener la posibilidad de ser futbolista. Imagínate cuando eres campeón del mundo. Es increíble»
Para Borja Iglesias, vivir un Mundial desde dentro también significó regresar, de alguna manera, a aquellas primeras emociones que experimentaba como aficionado. «Es como volver a la infancia, a esas primeras emociones que vives respecto al fútbol y a los Mundiales. Es un momento muy bonito para todos los seguidores, pero vivirlo desde dentro y siendo protagonista es algo increíble», destacó.
El impacto de ver a todo un país volcado
Uno de los momentos que más le impresionó llegó después de la semifinal frente a Francia. Hasta entonces, explicó, los jugadores no eran plenamente conscientes de la dimensión que había adquirido el torneo en España.
«Creo que el golpe de realidad más grande fue ese día contra Francia. Cuando llegamos al vestuario, después de celebrar un rato, cogimos los móviles y empezaron a llegarnos vídeos de sitios con muchísima gente viendo el partido en pantallas gigantes, cantando y gritando. Fue como decir: “Guau, está pasando algo mucho más grande de lo que estamos viviendo aquí dentro”».
Aquellas imágenes reforzaron todavía más el sentimiento de responsabilidad dentro de la selección. «Fue un clic de decir: “Tiene que ser nuestro, porque está todo el país totalmente volcado”», recordó.
«Creo que el golpe de realidad más grande fue ese día contra Francia. Cuando llegamos al vestuario, después de celebrar un rato, cogimos los móviles y empezaron a llegarnos vídeos de sitios con muchísima gente viendo el partido en pantallas gigantes, cantando y gritando. Fue como decir: “Guau, está pasando algo mucho más grande de lo que estamos viviendo aquí dentro”».
El delantero relacionó además esas escenas con sus propios recuerdos del Mundial de 2010. «Todos recordábamos lo que pasó entonces. Nosotros prácticamente lo vivíamos también en la calle».
«No esperaba para nada todo el cariño que recibí»
Borja Iglesias también habló de la repercusión que tuvo personalmente su participación en el torneo. Aunque sus minutos sobre el césped fueron reducidos, destacó la intensidad con la que vivió cada partido dentro del grupo.
«Mi participación no fue tan grande a nivel de minutos. Tuve la gran suerte de poder participar contra Portugal y debutar, y después en muchos partidos me sentí cerca de entrar por las situaciones que se daban. Al final entras o no, pero estás ahí y lo vives como colectivo».
«Un jugador que participa tan poco no espera para nada lo que pasó después. Recibí muchísimo cariño, y muchísima admiración. No tengo palabras para agradecerlo»
Precisamente por haber tenido una presencia limitada sobre el terreno de juego, confesó que no esperaba la dimensión del reconocimiento posterior.
«Un jugador que participa tan poco no espera para nada lo que pasó después. Recibí muchísimo cariño, y muchísima admiración. No tengo palabras para agradecerlo. Cuando vuelvo a pensar en ello, la verdad es que me hace muy feliz y estoy muy agradecido por todo lo que recibí».
El respaldo del club durante el Mundial
El delantero quiso subrayar especialmente el seguimiento que recibió desde su club mientras se encontraba concentrado con la selección. Compañeros, cuerpo técnico y miembros de la entidad estuvieron en contacto con él durante todo el campeonato.
«Durante todo el Mundial sentí muchísimo seguimiento por parte del equipo, de mis compañeros, de la gente del club, de Claudio y del cuerpo técnico. Sentía que estaban muy presentes y que, si necesitaba cualquier cosa, estaban a mi lado».
Borja Iglesias explicó también que quiso hacer partícipe al vestuario de aquella experiencia. «En un momento mandé un vídeo al grupo porque quería hacerlos partícipes. Realmente siento que tenían mucha importancia, porque si no fuera por ellos no estaría viviendo esa situación. Estaba muy agradecido y quería que lo tuvieran claro».
Especialmente emotivas fueron para él las palabras que Claudio le dedicó a su regreso.
«Me pilló en un momento en el que acababa prácticamente de saludar a mi familia y a mis amigos. Que llegara ese mensaje, valorando obviamente lo deportivo, pero también todo lo futbolístico, me hizo llorar un poco. De alegría, de emoción y de sentir que no estaba equivocado estando donde estoy».
Europa y Aspas
De vuelta a la competición con su club, Borja Iglesias afronta ahora una temporada que considera especialmente estimulante por el regreso a Europa.
«Es una temporada muy especial porque creo que es un reto altísimo volver a competir en Europa. Es muy motivante. Tenemos muchísimas ganas de hacerlo bien y de disfrutarlo».
El delantero también dejó una declaración especialmente significativa sobre la continuidad de Iago. Aunque recalcó que la decisión depende únicamente del jugador, admitió que le gustaría seguir compartiendo vestuario con él.
«Todavía tengo la sensación de que igual lo podemos convencer (a Iago Aspas), pero sin presión. Él tiene todo el derecho a decidir. A mí me encantaría que Iago continuase todo lo que quisiera».
«Todavía tengo la sensación de que igual lo podemos convencer, pero sin presión. Él tiene todo el derecho a decidir. A mí me encantaría que Iago continuase todo lo que quisiera».
Borja Iglesias destacó tanto su rendimiento como su influencia en el día a día del grupo. «Me ha presionado a entrenar, me ha presionado a competir. Sigue siendo un jugador de altísimo nivel, como lleva demostrando tantos años, y disfrutarlo en el día a día es fantástico. Ya no solo por lo deportivo, porque todos lo admiramos muchísimo, sino porque en lo personal está a otro nivel».
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