Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

¿Quién es el exjugador del Celta que combate el calor de Madrid con una camiseta retro celeste?

El antiguo futbolista del club vigués recuperó en sus redes una de las camisetas más reconocibles de las pretemporadas celestes, la mítica sin mangas, que vistió la plantilla en el verano 2003-2004 y presumió de que todavía le sirve más de dos décadas después: «A alguno no le entra ni en las muñequeras»

Un exjugador del Celta luce una camiseta retro del club vigués en una calurosa jornada en Madrid.

Un exjugador del Celta luce una camiseta retro del club vigués en una calurosa jornada en Madrid. / Instagram

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Marta Clavero

Marta Clavero

Hay camisetas que son mucho más que una prenda deportiva. Para el celtismo, algunas activan de inmediato la memoria: el escudo antiguo, el patrocinio de Citroën, el azul celeste de siempre y, en este caso, un diseño muy reconocible de pretemporada: la camiseta sin mangas del Celta.

La ha recuperado estos días un viejo conocido de Balaídos para soportar el calor de Madrid, ciudad en la que vive actualmente. La incógnita para muchos aficionados era inevitable: ¿quién es ese exjugador celeste que todavía conserva y luce una joya retro del club?

FUTBOL. PRETEMPORADA 2003-2004.ENTRENAMIENTO DEL CELTA EN LAS INSTALACIONES DE A MADROA (VIGO).EN LA IMAGEN, ALEXANDER MOSTOVOI (C)

FUTBOL. PRETEMPORADA 2003-2004.ENTRENAMIENTO DEL CELTA EN LAS INSTALACIONES DE A MADROA (VIGO).EN LA IMAGEN, ALEXANDER MOSTOVOI (C) / RICARDO GROBAS

La respuesta es Jesuli, Jesús Mora Nieto, atacante sevillano que defendió la camiseta del Celta entre 2000 y 2004. El exfutbolista publicó la imagen en sus redes sociales con su habitual tono desenfadado y un comentario cargado de guasa: «Oleeeeee los cuerpo no entrenados... puntocom pim pom fresquito. @rccelta». La publicación provocó la reacción de antiguos compañeros, entre ellos Edu Schmidt, que le respondió con cariño: «Qué crack, hermanito».

Pero Jesuli no se quedó solo en la foto. También explicó, entre bromas, la historia de la camiseta y lo que significa volver a ponérsela tantos años después. «No es por nada, pero esta camiseta tiene 23 años, 22 o lo que sea», comenzó diciendo mientras mostraba la prenda. Acto seguido señaló el dorsal que todavía conserva en el pecho: «Mira, aquí está el número 20. La ponía yo con 22 o 23 años».

El detalle que más gracia le hacía era comprobar que, con el paso del tiempo, la camiseta sigue entrando. «Míralo, el tío con el doble de edad y aquí se lo tiene», bromeó, antes de rematar con una frase muy de vestuario: «A alguno no le entra ni en las muñequeras». Jesuli, entre risas, presumió de seguir pudiendo llevar una prenda de hace más de dos décadas: «Tanto gimnasio y después no podéis poneros la camiseta de hace 25 años».

La escena, grabada con naturalidad y humor, mezcla nostalgia celeste y calor madrileño. Jesuli aparece con la camiseta sin mangas, pantalón corto y un tono de broma constante. «Con el 20, fresquito», decía mientras enseñaba la equipación, antes de presumir también de edad: «Con 47 palitos». Todo ello acompañado de su particular diccionario: «puntocom», «pim pom», «de moda» y ese estilo espontáneo que convirtió la publicación en una pequeña cápsula de memoria celtista.

Su trayectoria

Jesuli llegó al Celta en el verano de 2000 procedente del Sevilla y vivió en Vigo una de las etapas más recordadas del club. Formó parte de aquel Celta competitivo, europeo, que se acostumbró a mirar de frente a algunos de los grandes equipos del continente. En Balaídos dejó regate, descaro, velocidad y goles importantes, incluido uno que todavía muchos aficionados recuerdan: el que marcó en San Siro ante el Milan en la histórica noche de Champions que llevó al Celta a los octavos de final.

Su carrera comenzó en el Sevilla, club en el que se formó y con el que debutó en Primera División. Después encontró en Vigo el escenario ideal para explotar como futbolista de élite. Tras su paso por el Celta regresó al Sevilla y más tarde también vistió las camisetas de la Real Sociedad y el Tenerife, aunque los problemas físicos fueron condicionando una trayectoria que terminó antes de lo esperado.

Hoy Jesuli está alejado del fútbol profesional. Instalado en Madrid, ha desarrollado su vida fuera de los terrenos de juego y está vinculado al sector del ocio nocturno junto a su mujer. Sin embargo, el vínculo emocional con el Celta sigue presente. Basta ver cómo conserva aquella camiseta, cómo recuerda su dorsal y cómo se divierte enseñándola para comprobar que su etapa en Vigo continúa ocupando un lugar especial en su memoria.

Más de veinte años después, la camiseta sin mangas sigue ahí. Y Jesuli también. «A alguno no le entra», dice entre bromas. A él, de momento, sí. Y con el número 20 al pecho, la imagen ha servido para devolver a muchos celtistas a una época de veranos, pretemporadas, viajes europeos y un Celta que dejó huella.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents