Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Celta de Vigo

El agitado baile del lateral izquierdo

El Celta se toma con calma la negociación por Manu Sánchez mientras busca un refuerzo para una zona del campo primordial

Manu Sánchez y Lamine, durante un partido de esta temporada. | EFE

Manu Sánchez y Lamine, durante un partido de esta temporada. | EFE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Juan Carlos Álvarez

Juan Carlos Álvarez

Vigo

De las pocas certezas que existen en relación al mercado del Celta, la necesidad de encontrar un lateral izquierdo es una de ellas. La salida de Ristic y de Mingueza (futbolista que ocupó durante buena parte de la temporada esa posición cuando no lo hizo Carreira, su legítimo propietario) obliga al club a dar con un jugador que ocupe ese carril. Surgen nombres nuevos y se agitan los viejos.

Se dan situaciones paradójicas que tendrán su incidencia. Una de ellas tiene como protagonista a Manu Sánchez, que podría perfectamente ser una alternativa a esa posición. El caso es que el futbolista quiere seguir en el Levante pero el club granota no está dispuesto a pagar los cuatro millones que figuran en su opción de compra. El Celta por ahora no cede y prefiere alargar la negociación más tiempo porque le beneficia. Por un lado concede a Claudio la posibilidad de trabajar con Manu Sánchez en verano (con el técnico porriñés nunca pueden descartarse ciertas cosas) y por otra gana tiempo en caso de que aparezca otro pretendiente para Sánchez que sí estuviese dispuesto a pagar por él y cargar con su ficha. Manu Sánchez supuso esta temporada una carga en el límite salarial porque el Celta pagaba una parte de su ficha y eso es algo que el club no quiere repetir en su afán por seguir liberando masa salarial. Una hipotética cesión de nuevo al club valenciano podría implicar de nuevo una situación que en Príncipe tratan de evitar.

Por eso el Celta se toma con calma las conversaciones con el Levante. Pero calma es justo lo que tiene otro de los aspirantes a esa posición que es Javi Galán. No es la primera opción del club pero su nombre se tiene en consideración por sus condiciones y por su experiencia anterior en Vigo. El precio (vendría gratis) es otro de esos factores que juegan a su favor porque cumpliría con los requisitos financieros ideales para el Celta. Pero el pequeño inconveniente en este asunto es que el extremeño debe tomar antes del 30 de junio la opción unilateral de prolongar dos años más su relación con el Osasuna. La decisión le corresponde solo a él. Para el defensa extremeño sería como tener un seguro, pero a cambio renunciaría a tener esa carta de libertad que a los futbolistas siempre les permite negociar con sus pretendientes en mejores condiciones. El Celta lógicamente espera que Galán renuncie a seguir en el Osasuna y mantenerlo así en su lista. Si decidiese continuar quedaría automáticamente descartado. El baile en esta posición no se detiene y eso sin contar opciones como la de Jesús Vázquez o el hecho de que el Celta piense en Joel López como posible inquilino de la próxima plantilla del primer equipo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents