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Mercado de fichajes

Veintiocho son multitud

El Celta necesita adelgazar plantilla antes de incorporar fichajes

El club se centra en dar salida a los descartes y no descarta una gran venta antes de fin de mes, aunque carece de ofertas en firme por Williot e Ilaix

Garcés planea cuatro refuerzos: dos centrales, un carrilero izquierdo y un atacante de banda, además de Fer López

Marco Garcés y  Marián Mouriño, en febrero pasado, antes de emprender viaje hacia Salónica.

Marco Garcés y Marián Mouriño, en febrero pasado, antes de emprender viaje hacia Salónica. / Marta G. Brea

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Julio Bernardo

Julio Bernardo

Vigo

Concluida con el ascenso del Fortuna una de las mejores temporadas de su historia, el Celta concentra ya todo su esfuerzo en la planificación del ilusionante curso venidero bajo la premisa de mantener al actual núcleo de futbolistas con una plantilla más corta. Claudio Giráldez considera «una locura» manejar un elenco de 28 jugadores, que es el número actual con el retorno de los cedidos, y el departamento que encabeza Marco Garcés se ha propuesto conseguir este verano el objetivo que no pudo lograr en los dos anteriores.

El exceso de equipaje vuelve a condicionar negativamente el mercado del Celta. El club necesita adelgazar plantilla para incorporar nuevos fichajes. No habrá refuerzos hasta que se produzcan salidas y la gran prioridad sigue siendo encontrar acomodo a los cinco descartes que regresan de cesión, cuya elevada carga salarial limita sus movimientos en el mercado. No serán los únicos que salgan. También se espera que dejen el Celta en busca de minutos algunos jugadores con poco protagonismo el pasado curso y sigue sobre la mesa, aunque ya no es un imperativo, cerrar una gran venta antes de que concluya el mes para cuadrar las cuentas del pasado ejercicio.

La idea es incorporar cuatro refuerzos (dos centrales, un carrilero izquierdo y un atacante de banda), además de Fer López, cuya cesión se volverá a intentar. No está sobre la mesa el fichaje de un mediocentro, a menos que se venda a Ilaix Moriba, y la contratación de un segundo portero que eleve la competencia con Andrei Radu queda a expensas de lo que ocurra con Iván Villar en su último año de contrato. Si el cangués decide cambiar de aires en busca de minutos, se le buscaría reemplazo. De lo contario, no se ficharía portero.

La hoja de ruta prevé, como ha venido ocurrido en los últimos años, la venta de un jugador importante antes del 30 de junio para evitar un cuarto ejercicio consecutivo con pérdidas. Gracias a los ingresos extraordinarios obtenidos por la participación en la Europa League, la cantidad prevista se ha reducido en 16 millones (de 32 hasta 14) y no hay tanta urgencia de vender como en ejercicios precedentes, con lo que solo se abordará esta gran venta si la oferta es lo suficientemente convincente.

Ilaix Moriba y Williot Swedberg son los dos jugadores que están la primera línea del escaparate. Por edad, rendimiento y proyección son los dos futbolistas por los que se puede obtener más dinero en el presente mercado. Los dos cuentan con pretendientes (son numerosos los clubes que directa o indirectamente se han interesado por su situación), pero la Calle del Príncipe no han llegado por el momento propuestas en firme por ninguno de los dos. No es improbable que lleguen en los próximos días.

Pero la gran prioridad es encontrar acomodo a los descartes, este verano con mejores expectativas. La gran patata caliente será de nuevo Carlos Pérez, cuya prohibitiva ficha sigue pesando como una losa. La novedad es que el atacante catalán concluye contrato en junio del próximo año y el club planea ofrecerle la carta de libertad y cargar con el año que le resta de amortización. La otra opción, si no acepta la oferta de rescisión, sería una nueva cesión hasta extinción de contrato en la que el club vigués volvería a sumir una parte de su salario.

Menos incierta, pero también espinosa, es la situación de Unai Núñez, con dos años más de contrato por delante y en la parte más alta del escalafón salarial. El Valencia, en el que ofreció buen rendimiento en la segunda parte de la temporada, parece su destino más probable, aunque el club che no quiere vincular la operación a la venta de Jesús Vázquez, que interesa al Celta para reforzar el carril izquierdo, y el alto salario del defensor complica la negociación. En la Calle del Príncipe, pese a ello, son optimistas en que se pueda alcanzar un acuerdo.

Con Carlos Dotor, importante en el reciente ascenso del Málaga a Primera División, existen buenas expectativas. Aunque la cesión del madrileño no contemplaba opción de compra, la gran campaña firmada por Dotor lo ha convertido en una pieza clave en el esquema de Juan Funes, que quiero retenerlo para el nuevo proyecto en Primera División y la inyección económica que va a suponer el ascenso para el cuadro andaluz allana el camino de su fichaje.

Manu Sánchez podría repetir destino en el Levante, si bien el club granota ya ha comunicado al Celta que no va a ejercer la opción de compra por 4 millones que tiene sobre el lateral madrileño. Sin embargo, el Levante no es remiso a negociar un traspaso por debajo de esa cantidad. Por lo que respecta a Damián Rodríguez, el Celta está a la espera de recibir respuesta del Racing de Santander sobre la opción de extender por otra temporada la cesión del mondaricense.

El Celta no podrá, por otra parte, impedimentos a las salidas de futbolistas con pocos minutos el pasado curso que quieran (o se les sugiera) salir en busca de mayor protagonismo. En este grupo, además de Iván Villar, se encuentran Carlos Domínguez, Manu Fernández y Hugo Sotelo.

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