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LaLiga

El Celta cierra con otra derrota un abril para olvidar

Los vigueses pagaron sus errores defensivos en el primer tiempo y se quedaron sin energía y frescura para pelear por el empate tras el tanto de Borja Iglesias

Marcos Alonso se lamenta tras el segundo tanto del Villarreal

Marcos Alonso se lamenta tras el segundo tanto del Villarreal / Andreu Esteban

Vigo

El Celta desearía volver a marzo o que se acabe ya la temporada para que termine de una vez este abril calamitoso en el que el equipo se ha caído por completo. Tres derrotas consecutivas en LaLiga más la impotencia de ver como el Friburgo pasó por encima de la eliminatoria de Europa League. En Villarreal no hubo forma de sacar algo positivodespués de las señales de recuperación que había mostrado el equipo en Barcelona.

Los de Claudio Giráldez firmaron una primera mitad desastrosa, marcada por las facilidades defensivas a un conjunto groguet experto en aprovechar los regalos que le ofrecen sus rivales. Todo se torció en el primer minuto, síntoma del inexistente grado de concentración de los celestes. Sacó el Celta, el Villarreal recuperó la pelota y Moleiro encontró un pasillo enorme a la espalda de Javi Rodríguez. Yoel Lago, que venía de cometer el penalti que significó la derrota en el Camp Nou, se llevó puesto al atacante canario cuando ya se había echado el balón demasiado largo. Gerard Moreno acertó desde los once metros y cualquier plan diseñado por Giráldez se veía modificado con todo el partido por jugarse.

Pero después de que el Celta acumulase un par de llegadas solventadas por la defensa castellonense, otro error puso todavía más cuesta arriba el choque. El Villarreal sacó muy rápido una falta en su propio campo. Alfonso Pedraza se encontró con muchos metros para correr y metió un centro raso que atravesó el área del Celta hasta que llegó a los pies de Nicolas Pépé. El marfileño presentó el interior de su pie derecho para batir a Radu. Nada más tocar el balón la red los futbolistas olívicos salieron disparados a por el árbitro, reclamando que la falta se había señalado a su favor. Las explicaciones de Quintero González no parecieron contentar a nadie vestido de celeste.

Dos goles por debajo, el Celta recuperó algo de protagonismo. Las posesiones de los de Claudio Giráldez empezaron a fructificar, sobre todo por los costados cuando podían intervenir Mingueza y Hugo Álvarez. Un centro del catalán al gallego, que pudo rematar en el borde del área pequeña, fue la mejor oportunidad de los vigueses antes del descanso. Su intento cayó manso en las manos de Arnau Tenas.

Tras el descanso los gallegos mejoraron y el duelo se convirtió en un intercambio de golpes. Hugo Álvarez dispuso de una ocasión clarísima de recortar distancias al recibir desde la línea de fondo una asistencia de Marcos Alonso. El ourensano no pudo precisar su chut y disparó fuera. Poco después fue Radu quien salvó a sus compañeros del recibir el tercero con una buena parada a Mikautadze y luego Borja Iglesias evitó sobre la línea el que hubiera sido el segundo tanto de Pépé.

Borja Iglesias recortó de penalti

Faltando veinte minutos Pape Gueye cometió un penalti sobre Borja Iglesias. El delantero santiagués se encargó de ejecutarlo, pero Arnau Tenas intuyó un lanzamiento que tuvo que repetirse porque uno de sus compañeros había entrado en el área. A la segunda, el Panda colocó su disparo en la escuadra y a los suyos a un tanto del empate.

Entraron Aspas, Fer López, Álvaro Núñez y en los últimos instantes Hugo González, que debutó en LaLiga con la camiseta celeste. Pero faltaron energía y frescura para lograr la igualada. Solo un cabezazo de Jutglà al palo tras un centro de Iago inquietó algo a Arnau Tenas.

El Celta sigue sin sumar, aunque el objetivo de repetir clasificación europea sigue siendo posible. Quedan por delante cinco partidos en los que Claudio Giráldez tendrá que revitalizar a un equipo que lleva un buen tiempo fundido física y mentalmente.

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