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Reacción a medias en el Camp Nou

El Celta cae por la mínima ante el líder Barcelona por un penalti transformado por Lamine Yamal en un partido en el que el equipo vigués fue de más a menos

Vigo

El Celta se presentaba en el Camp Nou con la necesidad de puntuar para mantener el sexto puesto que horas antes de había arrebatado el Getafe. El equipo madrileño empataba a puntos con los gallegos, pero le superaba en la clasificación por el golaverage particular a favor, después de ganar en Anoeta. El Barcelona se impuso a los célticos por la mínima, gracias a un gol de penalti de Lamine Yamal en una primera parte muy equilibrada en el juego y muy accidentada, pues el propio Lamine y Cancelo tuvieron que ser sustituidos por lesión y el juego estuvo interrumpido durante veinte minutos por una urgencia médica en las gradas. Con el marcador a favor, el Barça se dedicó en la segunda mitad a controlar la pelota y evitar que el rival volviese a poner en apuros a su portero para llevarse una victoria que le mantiene en la primera posición con nueve puntos de ventaja sobre el Real Madrid. El Celta, por su parte, encajaba por primera vez con Giráldez su cuarta derrota consecutiva (incluidas las dos ante el Friburgo) y se queda fuera de los puestos europeos, el objetivo en el que se centrará en las seis jornadas de Liga que restan para concluir el campeonato.

El Camp Nou reunía a dos equipos que la semana pasada sufrieron el duro varapalo de verse apeados de las competiciones europeas, por lo que la cita liguera suponía un examen sobre cómo llegaban el Barcelona y el Celta a la recta final del campeonato de Liga, donde los azulgranas quieren conseguir el título antes de tiempo y los celestes, luchar por una plaza europea. Y ambos despejaron ya en el primer minuto todas las dudas sobre si el descalabro europeo les pasaría factura. Pasaron página y no evidenciaron secuelas. Es más, protagonizaron un arranque espectacular. En el primer minuto se registraron tres ocasiones de gol: una de Lamine, por parte de los locales, y dos de Pablo Durán para los visitantes. El joven azulgrana aprovechó un robo de balón de Ferran Torres para sacar un peligroso remate que salió pegado al palo de la portería de Radu. El delantero céltico enganchó un remate cruzado con la izquierda y Joan García se lució para impedir que el balón entrase por la escuadra. Tras el saque de esquina, Durán remató de bolea con poca potencia y detuvo sin problemas el guardameta catalán.

Tras este arranque frenético, el Barça se adueñó del balón en el primer cuarto de hora pero sin generar peligro gracias a la buena organización defensiva de los celestes, que mantuvieron al adversario alejado de su portería.

Al dominio de los azulgrana respondió el Celta con un remate alto de Jutglà, tras una buena jugada de Hugo Álvarez por la izquierda. El equipo de Giráldez logró girar el juego a su favor con posesiones más largas. La mayoría de sus jugadores recuperaron la buena circulación de balón que tanto se echó en falta en los últimos partidos y redujo el peligro del Barça a las acciones individuales de un Lamine Yamal que encontraba muchas dificultades para superar a Carreira, con las constantes ayudas de Hugo Álvarez.

A pesar del buen trabajo defensivo de los celestes, la estrella azulgrana se inventó un gran disparo con el exterior que pasó muy cerca del palo de la portería de Radu. En el minuto 38, el internacional español protagonizó una excelente jugada dentro del área que Yoel Lago zanjó con un derribo que el árbitro sancionó con penalti. Lamine ejecutó la pena máxima pero al golpear el balón se lesionó y pidió el cambio.

Lesiones

Era la segunda sustitución para los de Flick después de que Cancelo se retirase antes de la media hora de partido tras un golpe por encima de la rodilla. Y antes de que Roony Bardhji sustituyese a Lamine, el juego se detuvo durante 20 minutos para que se atendiese una urgencia médica en una grada. Y antes de llegarse al descanso, el joven Roony sacó un disparo peligroso desde la frontal que obligó a Radu a desviar a córner.

En una primera parte muy igualada, el Celta se marchaba a descansar con un gol en contra que dejaba abierta la segunda parte para intentar llevarse alguno de los puntos en juego y continuar como sexto clasificado y reducir la diferencia de cinco puntos con el Betis, que ocupa la quinta plaza.

Pero tras la reanudación comenzó otro partido, con un Barça más dominador, aunque sin generar peligro ante el portero céltico, salvo la jugada del gol anulado a Ferran Torres por un milimétrico fuera de juego después de que el delantero azulgrana recibiese entre los centrales un maravilloso centro de Pedri y ejecutase un gran remate que no subió al marcador. Una decisión arbitral muy protestada por los jugadores y el técnico azulgrana.

Los movimientos de piezas de Flick y de Giráldez favorecieron más a los azulgrana que a los célticos, que no encontraron ninguna vía de penetración para generar peligro, mientras que el rival se sintió cómodo en el control del juego a pesar de no generar más ocasiones de gol en la portería de Radu. No fue suficiente para el Celta con la entrada de Williot, Borja Iglesias, Mingueza, Aspas y Sotelo para intentar alcanzar un empate y romper la peor racha negativa del Celta desde que lo dirige Giráldez.

Con De Jong, Pedri y Fermín, el Barça le escondió la pelota a un Celta que se mantuvo vivo hasta el último segundo. Es más, acabó el partido en el campo del equipo catalán pero sin la frescura y las ideas claras para rematar la faena y sacar al menos un punto que le devolviese la sexta plaza que horas antes le había arrebatado el Getafe tras ganar en San Sebastián.

Después de las duras derrotas ante el Oviedo y en el doble enfrentamiento contra el Friburgo, con un total de nueve goles encajados por Radu, el Celta recuperó parte de la identidad que le ha llevado a protagonizar una bonita temporada. Ahora le espera otra complicada salida en Villarreal, pero del Camp Nou se marcha con buenas sensaciones; sobre todo, haber mejorado en defensa, lo que le había lastrado en los últimos compromisos.

La derrota por la mínima en un campo donde solo ha ganado tres veces en su historia y la buena imagen ofrecida en la primera parte deben ayudarle a recuperar el punto competitivo necesario para seguir luchando por su máximo objetivo en estos momentos: repetir por segundo año consecutivo en Europa. La reacción debe esperar, pero el Celta mostró buenas sensaciones.

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