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LaLiga

Un gol de penalti frena al Celta en el Camp Nou

Los vigueses pierden la sexta plaza tras caer por la mínima ante el Barcelona, que solo pudo marcar desde los once metros gracias a Lamine Yamal

El conjunto celeste comenzó muy bien el partido, pero le faltó fuelle para quitarle la pelota a los azulgrana en la segunda mitad

Vigo

El Celta ha perdido la sexta plaza después de ir de más a menos en el Camp Nou. Los celestes controlaron al Barça en los primeros minutos hasta que un penalti transformado por Yamal, poco antes del descanso, cortó por completo el ritmo de los de Giráldez.

El semblante gris de los últimos partidos desapareció en cuanto comenzó el encuentro. Estos seis días que han pasado desde que el Friburgo terminó con el sueño europeo pareció haberle sentado bien. Los de Giráldez empequeñecieron al Barcelona en la primera media hora. Con orden y valentía le quitaron la pelota al conjunto de Flick, al que salvó Joan García bajo palos. Los vigueses acumularon en poco tiempo un puñado de acercamientos peligrosos al área y rozaron el gol en dos acciones de Pablo Durán en el primer minuto y con un lanzamiento de Jutglà desde el interior del área que se marchó por encima de la portería.

El conjunto de Giráldez estaba jugando en la casa del líder con mucha personalidad y obligando al Barça a perseguir camisetas celestes por todo el campo. Además, los azulgrana no encontraban un camino claro hacia Radu. Fer López e Ilaix Moriba hicieron un gran trabajo para desactivar a Pedri y el único recurso pasaba por el desequilibrio de Yamal en la banda izquierda. Pero muchas veces con un jugador de la talla de Lamine basta. El astro español fue el único que había chutado con peligro en el primer tiempo y al filo del minuto 40 forzó un penalti de Yoel Lago. Él mismo se encargó de marcar desde los once metros, aunque se lesionó en ese disparo y tuvo que entrar Roony. Además, cualquier atisbo de que el Celta mantuviese el paso se fue al traste debido a que un espectador sufrió un problema en la grada y el juego estuvo cerca de veinte minutos detenido.

En la segunda mitad el Barcelona se dedicó a jugar a las cuatro esquinas con el Celta. Posesiones muy largas con las que frenó el ímpetu de los vigueses. Sin balón, el equipo de Giráldez se fue apagando con el paso de los minutos. Los cambios no consiguieron revitalizar al Celta, que se salvó de recibir el segundo tanto tras la anulación de un gol a Ferrán Torres por un fuera de juego milimétrico y que llegó a los minutos finales con opciones de sacar algo positivo de su visita a la capital catalana. Para ese momento ya estaban en el campo Aspas y Borja Iglesias, pero faltaron ideas y energía para poner en aprietos a Joan García.

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