Europa League
La afición del Friburgo se rinde al «aura» de Balaídos y Vigo: «Estuve en muchos estadios y esto es una experiencia 10/10 »
Seguidores del conjunto alemán elogian la grada visitante del estadio y el buen ambiente vivido
Buena parte del celtismo les ha deseado que se proclamen campeones tras la eliminación

Aficionados del Celta y Friburgo

Pocas veces una derrota tan contundente dejó unas sensaciones tan positivas. La eliminación del Celta de la Europa League (1-6 en el global) no solo tuvo la profunda ovación de la grada de Marcador a los jugadores como epílogo tras el pitido final. Los aficionados del Friburgo, justo vencedor de los cuartos de final, mostraron una actitud exquisita y profundamente deportiva hacia los locales y toda la ciudad.
Lo cierto es que es más sencillo ser amable y buen anfitrión cuando se gana y más de esta forma, pero este curioso hermanamiento había comenzado en la tarde del pasado jueves 9 de abril en el corazón de la Selva Negra. En los Biergarten, en las calles o incluso en el Europa Park Stadion ambas hinchadas compartieron cervezas, cánticos y abrazos. Los más ágiles intercambiaron bufandas o números de teléfono en los que ya se leen invitaciones para acudir a la Oktoberfest en unos meses. Sin embargo, ha sido tras el desembarco de los más de 1.200 aficionados germanos en Vigo cuando se ha certificado su buen comportamiento.
«¿Cuánto aura tiene, por favor, este estadio? Una locura», afirmaba uno de ellos con una imagen desde la esquina de la zona visitante. Desde ese vértice en el que se ven las siluetas de Tribuna, Marcador y el techo de Río se adivina ya la estructura de una incipiente grada de Gol que nacerá este año. Una imagen irrepetible con la pistas de atletismo, Coia, Navia y la ría a mano izquierda que había generado quejas de otras aficiones.
Los desplazamientos de Tenerife, Real Oviedo o Ponferradina también fueron situados en este sector delimitado para la afición visitante en Río Alto Impar. En estos casos algunos aficionados criticaron la altura o mala visión desde sus localidades. Todo lo contrario que los germanos ahora, quienes van más allá. «Lo digo tal como es... Estuve en algunas ciudades. Estuve en muchos estadios. Esto es una experiencia 10/10», añadía el mismo usuario en un mensaje posterior. Al despedirse, ya este sábado, añadía una nueva imagen del skyline vigués: «Esta pequeña ciudad me ha robado el corazón. ¡Gracias por eso!», finalizó.
Su post en la red social X (antiguo Twitter) generó un aluvión de respuestas de celtistas. Por una parte, agradeciendo sus nobles palabras. Por otra, deseando la mejor de las suertes en los tres partidos que les separan de alzar el trofeo que tanto ansiaron hasta esta semana. Todo ello a pesar de que ese título en Estambul complicaría la quinta plaza en Champions para La Liga española
Decenas de celtistas compartieron las reflexiones de este seguidor germano, entre ellos el periodista vigués de origen alemán Andrés Weiss. Consciente de la importancia que se le da en la Bundesliga al trato a los aficionados visitantes ponía en valor la reacción y añadía la clave de esta buena impresión: «en las respuestas menciona la entrada del sol entre los edificios, que siempre ha sido mi momento favorito para ir a Balaidos»
Quejas de sectores ultras...del castellano
No obstante, no todo el mundo ha quedado satisfecho con esta nueva amistad en el mundo del fútbol. La plataforma Hablamos Español, que «lucha contra el adoctrinamiento nacionalista y pone en valor nuestra lengua común», criticó duramente en sus redes los letreros existentes en las puertas del estadio.
«Los seguidores del Friburgo que juegan en este momento en Balaídos habrán podido comprobar cómo Abanca, Xunta y Concello usan en el estadio el gallego y el inglés, pero no el español», afeaban. «Falta a tradución da bancada: Low River», le respondía un aficionado con retranca.
Cabe recordar que tanto en el Europa Park como en Balaídos los anuncios por megafonía se realizaron en gallego y alemán sin ningún tipo de impedimento por parte de clubes o UEFA. De hecho, la Policía Local de Friburgo usaba cartelería en gallego.
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