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Celta 0 - 3 Oviedo

El Celta sufre otra goleada: el Oviedo, colista, le endosa tres en Balaídos

El equipo de Claudio Giráldez desaprovecha una nueva oportunidad para ocupar el quinto puesto, que momentáneamente daría acceso a la Champions League

Un gol al inicio de la primera parte y otro al final de la misma noquearon al conjunto celeste, que recibió el tercero en la segunda mitad

Semana 'horribilis' para el Celta. Tras el jarro de agua helada del pasado jueves en la ida de los cuartos de Europa League ante el Friburgo, este domingo, los de Claudio Giráldez cayeron frente al colista -ahora penúltimo- de LaLiga, el Oviedo. Para más inri, lo hicieron con idéntico resultado, un 0-3 hoy en el estadio de Balaídos que los aleja de los soñados puestos de Champions League tras desaprovechar los tropezones del Betis y de la Real Sociedad. De nada les sirvió a los vigueses anotar un 68 % de posesión y disparar seis veces a portería; los visitantes lograron tres dianas en cinco intentos entre los tres palos. Con todo, a falta de siete jornadas aún, los celestes dormirán sextos, en la casilla que podría dar un futuro acceso a la segunda competición europea.

Claudio Giráldez sorprendió en el once titular alineando al jovencísimo Andrés Antañón -que sustituyó por Iago Aspas tras el descanso- y, aunque no tanto, a Álvaro Núñez. El Celta comenzó gobernando la pelota y hasta disparó al arco nada más iniciarse el duelo, algo que no consiguió en los 90 minutos en Friburgo.

Sin embargo, una carencia alarmante de contundencia en la retaguardia le costó el primer gol, ya en el minuto 4, en uno de esos minutos psicológicos, como suelen ser bautizados en el argot futbolístico. Sergio Carreira despejó de manera defectuosa un centro desde la izquierda, el cuero le cayó a un Nacho Vidal que disparó hacia una maraña de piernas que desviaron el esférico, Ionut Radu evitó que la carambola terminase dentro de las redes con una intervención milagrosa con su pierna, pero el rechace lo acabó atrapando Alberto Reina en el segundo palo para perforar finalmente la meta rival.

Después de semejante tempranero mazazo, el Celta empujó tímidamente para lograr la igualada, pero sin criterio ni acierto, con demasiadas imprecisiones en el último tramo del campo. En el minuto 14, Antañón y Fer López desperdiciaron dos ocasiones a bocajarro tras tirar ambos al cuerpo de Aarón Escandell.

La propuesta en ataque de los celestes, a pesar de continuar en todo momento con el dominio de la posesión, fue nula en la práctica. Lejos de darle una alegría a la afición tras la debacle en tierras alemanas, el Oviedo dilató la distancia en otro minuto de los mencionados psicológicos, en el 45. Fede Viñas le ganó la partida a Joseph Aidoo y ajustó a la cepa del poste una pelota procedente de un centro de Ilyas Chaira desde el flanco derecho.

Tras el tiempo de refresco, Giráldez introdujo a Iago Aspas y a Ilaix Moriba -en detrimento de Matías Vecino-, pero el equipo continuó vacío. La pelota prosiguió del lado celeste, aunque de manera infructuosa. Apenas amenazó el área contraria el Celta; si acaso con un buen remate de cabeza de Ferran Jutglà en el 83. Borja Iglesias, Óscar Mingueza y el propio ariete catalán entraron de una tacada en el 60 por Pablo Durán, Williot Swedberg y Álvaro Núñez, respectivamente, pero los refuerzos no resultaron, ni mucho menos, suficientes.

Los ovetenses, sin embargo, sí sacaban oro de cada aproximación. En el 54, un paradón de Radu evitó una llegada prematura del tercero del Oviedo. El rumano placó con una magnífica estirada un remate de Javi López a un palmo de la portería.

Todavía con el susto en el cuerpo, tres minutos más tarde la escuadra asturiana sentenció el choque. El mismo Fede Viñas rubricó su doblete tras alcanzar el cuero tirándose en el área pequeña, precedido de un envío botado por Thiago Fernández que se paseó por delante de toda la defensa.

De este modo, el Celta despide la jornada retro con pésimo sabor de boca, al igual que la camiseta creada para la Reconquista, usada este domingo y en la fatídica remontada en contra frente al Alavés en casa. Además, hoy se estrenó la nueva mascota, la gaviota Chiño, que tampoco sirvió de talismán en un estadio a rebosar.

Los vigueses esperan ahora a lo que demuestre mañana el Getafe ante el Levante, el nuevo farolillo rojo del torneo doméstico. Si los azulones vencen en el Ciudad de Valencia, se colocarán con los mismos puntos que el Celta, 44, los cuales los gallegos han conseguido mayoritariamente, 27, lejos de Balaídos. Contando los partidos en su feudo, el equipo marcharía antepenúltimo de LaLiga; a domicilio, tercero tras Barça y Real Madrid.

El próximo compromiso para los de Giráldez está marcado en mayúsculas: la vuelta de los cuartos de final de Europa League ante el Friburgo, el jueves a las 18.45 horas. Deberán mostrar una imagen totalmente renovada para levantar los tres goles en contra.

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