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Clara derrota en tierra inhóspita

El Celta sufre una derrota clara en Friburgo (3-0) que deja muy cuesta arriba la eliminatoria de cuartos de final de la Liga Europa. El equipo alemán fue claro dominador ante un rival que se vio superado en todas las facetas del juego.

Williot Swedberg, rodeado de jugadores del Friburgo, intenta controlar el balón en las proximidades del área rival.

Williot Swedberg, rodeado de jugadores del Friburgo, intenta controlar el balón en las proximidades del área rival. / Marta G.Brea

Vigo

El Friburgo no solo fue muy superior al Celta ayer, sino que también impidió que el equipo vigués pudiese disfrutar del partido de ida de los cuartos de final de la Liga Europa. Con esa intención llegaba el equipo de Giráldez a tierras alemanas después de cumplir su primer objetivo de la temporada (la permanencia) con una meritoria victoria en Mestalla. Pero el poderoso equipo alemán pasó por encima de los célticos, que se vieron superados en todas las facetas del juego por un rival que además mostró muy buenas virtudes con el balón. A destacar la figura de Johan Manzambi, un joven de 20 años nacido en Ginebra que se adueñó del partido desde el centro del campo. El 3-0 final deja muy complicada la eliminatoria para el conjunto celeste, que el jueves que viene intentará dar la vuelta al marcador en Balaídos, a partir de las 18:45 horas.

Comienzo horrible

El Friburgo metió una marcha más desde el inicio de partido y a la media hora ya dominaba en el marcador por 2-0, con tantos de Grifo y de Beste en dos acciones en las que el Celta dio muchas facilidades a un rival que pudo dejar sentenciada la eliminatoria en el minuto 34, pero el remate de Johan Manzambi se estrelló en un palo de la portería de Radu. Los célticos apenas se aproximaron a la portería de Atubolu, sin poder disfrutar de un solo remate con peligro. Se jugaba a lo que proponía un Friburgo que no solo ganaba todos los duelos sino que también recogía todos los rechaces y llegaba antes a los balones divididos.

Rectificar el plan

Giráldez apostó por un once similar al que ganó en Valencia. Williot y Borja Iglesias fueron las novedades ayer por el lesionado Hugo Álvarez y por Pablo Durán. Como en Mestalla, los célticos se marcharon al descanso dejando malas sensaciones. El enfado del técnico porriñés era evidente tras la deficiente puesta en escena de su equipo. Y como ante los valencianistas, Giráldez buscó remedio en el descanso. No solo dio entrada en el campo a Fer López y a El-Abdellaoui, por Williot y Javi Rodríguez, sino que también pasó a defensa de cuatro. En esta ocasión, había que afrontar una segunda parte con un gol más en contra e intentar superar a un rival con un gran poderío físico, muy bien organizado y con una idea muy clara de cómo desactivar a los celestes.

La baza de Aspas

A los 73 minutos, Giráldez agotaba los cinco cambios para dar entrada a Iago Aspas y a Pablo Durán por Jutglà y Borja Iglesias. El moañés reaparecía tras superar un problema en el tendón de Aquiles. Su presencia en el partido albergaba cierta ilusión en un equipo que no encontraba su identidad. El Friburgo impidió la reacción de los célticos. El equipo alemán tardó cuatro minutos en conseguir el tercer tanto. El central Matthias Ginter remató de cabeza un saque de esquina de Beste, que dejaba constancia otra vez de su gran golpeo con la izquierda.

Sin ganar en Alemania

Este 3-0 dejaba casi sentenciada la eliminatoria. El Celta salía mal parado de suelo alemán, como en su estreno europeo de esta temporada, ante el Stuttgart (2-1). En cuatro visitas a Alemania, el balance de los celestes resulta poco alentador: tres derrotas y un empate.

Mal menor

El Friburgo pudo marcharse con un marcador más holgado, vista su superioridad sobre un Celta desconocido, que no encontró el juego colectivo que le caracteriza y cuando sumó muchos pases con el rival en bloque bajo no encontró espacios para acortar diferencias. Así, el Friburgo rozó otro gol con un remate de Höler que se fue al palo, en el minuto 87, después de que Fer López desperdiciase la gran ocasión de los célticos en la noche de ayer tras un excelente centro de Mingueza

A por la remontada

La desilusión tras la clara derrota dará paso a la esperanza de buscar una remontada heroica en Vigo. Y no faltan ejemplos europeos para mantener viva la ilusión de continuar en Europa. El Celta, sin embargo, tendrá que recurrir a hazañas antiguas, como la victoria ante la Juventus (4-0). Aunque lo primero es recuperar la alegría con la que el equipo de Giráldez acudió a Alemania y que le borró un rival que fue muy superior ayer. Primero será el duelo con el Oviedo y después, el reto del Friburgo.

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