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Un buen año para los cedidos por el Celta

La mayor puarte de los futbolistas prestados por el Celta esta temporada se revalorizan como titulares en sus respectivos equipos | Carles Pérez es quien menos participación tiene en su equipo

Unai ayuda a Carles Pérez a levantarse durante un partido en Balaídos.

Unai ayuda a Carles Pérez a levantarse durante un partido en Balaídos. / Ricardo Grobas

Julio Bernardo

Julio Bernardo

Vigo

La actual temporada está siendo productiva para los excedentes del Celta. Los cinco futbolistas que no entraban en los planes de Claudio Giráldez y salieron cedidos en busca de minutos están siendo protagonistas en sus respectivos equipos, mejorando su rendimiento del pasado curso y las expectativas de venta –si es que el club no decide repescar a alguno de ellos– el próximo verano. A este buen desempeño general se suman las recientes ventas de Tadeo Allende y Luca de la Torre, que reportaron a las arcas del club vigués unos ingresos conjuntos de 5,5 millones el pasado mes de enero. Las cesiones arrojan un panorama algo desigual, pero en general todos tienen un volumen importante de minutos en sus clubes de destino.

Carles Pérez

El atacante vallesano sigue siendo la «patata caliente» de la dirección deportiva por su elevado salario, entre los más altos de la plantilla, irregular rendimiento y paulatina pérdida de valor de mercado. Tras una cesión escasamente productiva al Getafe la pasada temporada, el Celta volvió a buscarle acomodo el pasado verano. Su destino fue el Aris de Salónica, con el que firmó hasta el mes de junio con una opción de compra cuya cuantía no ha trascendido.

En el conjunto griego Carles tampoco ha acabado de despegar. El catalán suma 14 partidos oficiales, 12 titularidades y 994 minutos con el Aris. Su temporada se reparte entre la Superliga griega, la copa y la previa de la Conference League, con un arranque condicionado por lesiones, pero con cierto protagonismo cuando ha estado disponible. No ha marcado goles ni dado asistencias. Su discreto rendimiento y alto salario lo convierten en una activo de difícil colocación. Apunta a una nueva cesión en el año que le resta de contrato.

Unai Núñez

Una de las cesiones más estables, primero en el Hellas Verona, donde se consolidó en el once titular y, desde enero, en el Valencia, con el que ha recuperado su mejor nivel de forma. El vizcaíno se ha hecho en los últimos dos meses casi indispensable para Carlos Corberán, que lo ha alternado como defensa central y lateral derecho. Desde su llegada en enero a Mestalla suma 7 partidos, 7 titularidades y 630 minutos. Ha sido titular en sus últimos cinco encuentros. Pese a su alto salario, una de las razones de su cesión, tiene buenas expectativas de venta. Le restan dos años de contrato.

Manu Sánchez

Tras un buen año en el Alavés, el pasado verano volvió a ser cedido al Levante, donde está firmado una campaña sumamente regular. Si su rendimiento con el conjunto babazorro fue importante (34 partidos, 1 gol y 3 asistencias), en el cuadro granota lo está jugando absolutamente todo, con muy buenas prestaciones defensivas, aunque menor impacto ofensivo del que tenía en el Alavés y en el Celta. Sus números son elocuentes: 22 partidos, 21 como titular y 1.907 minutos.

Pese a que el Levante, que guarda una opción de compra, no tiene garantizada la continuidad en Primera, las expectativas de hacer caja con el lateral zurdo madrileño son estimables, si el Celta decide no repescarlo. Tiene contrato en vigor hasta 2028.

Carlos Dotor

Tras su fallida cesión el pasado curso, primero al Oviedo y luego al Sporting, el medio centro madrileño ha dado un paso adelante notable en el Málaga. Sus números ascienden ya a 28 partidos, 22 titularidades y 1.807 minutos, con un gol y dos asistencias. En La Rosaleda, donde dice sentirse «muy cómodo», su evolución ha sido progresiva y constante. Su contrato con el Celta expira en 2028. Buenas expectativas de venta, sobre todo si el Málaga asciende, aunque el Real Madrid conserva el 50% de sus derechos económicos.

Damián Rodríguez

Producto genuino de A Madroa, el pivote mondaricense había perdido mucho protagonismo esta temporada, motivo por el que el Celta decidió cederlo en enero pasado al Racing de Santander, un club con hechuras de ascenso, que podría garantizarle los minutos que necesitaba para no ver frenada su progresión. En Santander, Damián no ha tardado en hacerse importante: 10 partidos, 9 titularidades en 636 minutos sobre el verde. Su situación está pendiente de evaluación, pero no se descarta una nueva cesión al Racing, sobre todo si asciende.

La situación, en resumen, invita al optimismo: Manu y Dotor son que tienen una continuidad más visible; Unai ha logrado recomponer entre Verona y Valencia su discreta temporada el pasado curso en el Athletic; Damián parece haber encontrado el contexto para crecer; y solo Carles Pérez sigue generando dudas.

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