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Ganar con método y carácter

El Celta superó la exigente prueba de Salónica aplicando la idea de Giráldez y anotando dos goles que nacieron de la paciencia en la posesión y la presión en la salida del balón del PAOK

Carreira y Moriba pugnan por el balón con Kenny, lateral del PAOK, en el Toumba Stadium.

Carreira y Moriba pugnan por el balón con Kenny, lateral del PAOK, en el Toumba Stadium. / Marta G. Brea

Vigo

«Tuvimos la personalidad para jugar en estadios grandes y esperamos que vengan muchos más», comentó Iago Aspas tras la victoria del Celta en el Toumba Stadium de Salónica ante un PAOK que se vio sorprendido de nuevo por un rival que aplicó la idea de su entrenador de generar peligro a través de posesiones largas y de presionar a pares en la salida del balón del equipo heleno.

Así llegaron los goles de Aspas y de Swedberg tras la intervención previa en ambos de Miguel Román, que gobernó con maestría el centro del campo. Este Celta sabe ganar a través del método de Giráldez y del carácter mostrado por un equipo que mezcla experiencia y juventud.

Veintitrés partidos seguidos llevaba el PAOK sin perder en casa. El Steaua de Bucarest, también en otra eliminatoria europea, había sido el último en conquistar el «infierno de Salónica», el 13 de febrero de 2025. El jueves, el Celta ganó por el mismo resultado que los rumanos (1-2), después de protagonizar una primera parte excelente.

El equipo heleno buscó en el arranque las jugadas directas hacia su enorme delantero Jemerejeff pero el juego se inclinó del lado del Celta cuando los de Giráldez ajustaron los marcajes y ganaron las segundas jugadas. Entonces, pudieron poner en práctica su juego basado en posesiones parsimoniosas desde su campo en busca de un pase que desequilibrase al adversario.

Así llegó la primera doble ocasión de Williot Swedberg tras un pase filtrado de Aspas, que superada la media hora abrió el marcador al culminar una recuperación tras una buena presión a pares en la salida del balón del PAOK. El portero heleno se vio obligado a sacar en largo un balón que Javi Rodríguez cabeceó con toda intención hacia Miguel Román. El gondomareño tocó de espuela hacia adelante para Aspas, que llegaba por el centro._El moañés, perseguido por un rival, solo tuvo que esperar el mejor bote del balón para descerrajar un gran disparo con la zurda hacia una esquina de la portería griega.

El plan de Giráldez volvía a funcionar a la perfección, demostrando además los célticos una gran calidad técnica en toda la jugada.

Y con el marcador a favor, el conjunto vigués comenzó a prodigarse en las posesiones largas de balón. Como el sábado pasado ante el Espanyol, los de Giráldez encontraron el camino más largo para asestar otro golpe al rival. En esta ocasión, la jugada del gol se inició con un saque de banda, el balón pasó varias veces por los defensas celestes sin prisas y frialdad, sin ponerse nerviosos en un estadio con una afición muy ruidosa.

La pelota llegó a Mingueza, que abrió al centro para Miguel Román, dejando atrás a varios rivales. El gondomareño filtró un gran pase a Williot, situado de delantero centro, que controló y jugó con Aspas, escorado a la derecha. El capitán centró raso para que el sueco rematase a la altura del punto de penalti a la misma esquina por donde había llegado el primer gol.

Al filo del descanso, el Celta sentenciaba la contienda poniendo en práctica el fútbol de alta escuela que sale del laboratorio de Giráldez. Paciencia, aceleración y precisión en la resolución de la jugada para superar al PAOK.

Pena que los célticos no tuviesen más ambición para dejar sentenciada la eliminatoria en el segundo tiempo. En dos decisiones del VAR se pasó de un posible 0-3 al 1-2 definitivo, que deja abierta la eliminatoria para el partido de Balaídos, donde el Celta ya superó al equipo griego por 3-1 en la liguilla del torneo europeo, en el que los de Giráldez continúan vivos gracias al método y al carácter

Otra victoria histórica en Europa fuera de casa

El Celta es el primer equipo español que gana en el Toumba Stadium, después de que por allí pasasen el Barcelona, el Atlético de Madrid, el Villarreal, el Betis, el Sevilla y el Granada del vigués Diego Martínez. El equipo celeste también fue precursor español en Anfield.

Ambas victorias forman parte de las citas más importantes del que un día fue conocido como el EuroCelta, tras su triunfo en Villa Park, ante un Aston Villa que podría ser rival de los de Giráldez en los octavos de final de la Liga Europa.

En Birmingham han sido dos las victorias del Celta en Europa, que se estrenó con un triunfo en Rumanía ante el Arges Pitesti, el 15 de septiembre de 1998. Ese mismo año llegaron las históricas victorias en Villa Park (3/11/98) y Anfield (8/12/98). En el 2000 ganó en la prórroga en casa del Rijeka. Meses antes, el Celta superaba de nuevo al Aston Villa (1-2) en las semifinales de la Intertoto. Tres años después, asaltaba San Siro ante el Milan (1-2) en la Champions. La victoria ante el Shakhtar Donetsk en la prórroga y en Krasnodar se añaden a las recientes en Zagreb y Salónica.

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