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Atropello arbitral para la sexta plaza

Un excelente Celta sale malparado ante el Espanyol por una decisión incomprensible entre el VAR y el árbitro para anular un gol de Borja Iglesias, que firmó el empate en el descuento tras el tanto inicial de Jutglà

Remate desde el suelo de Borja Iglesias para marcar el tanto anulado por el árbitro tras la revisión del VAR.

Remate desde el suelo de Borja Iglesias para marcar el tanto anulado por el árbitro tras la revisión del VAR. / ENRIC FONTCUBERTA

El partido de ayer en Cornellà-El Prat no pasará a la historia por el buen juego del Celta ni por el inmerecido empate que sumó el Espanyol gracias a un error arbitral. Será recordado por una nueva expresión que se inventaron entre el VAR y el colegiado («despeje no intencionado») para poder justificar la anulación de un gol de Borja Iglesias por un supuesto fuera de juego después de recibir el balón de un contrario. El estamento arbitral entiende que en el fútbol pueden darse despejes no intencionados, como podría considerar que hay goles no deseados que, en ese caso, no tendrían que subir al marcador.

Cuadra Fernández, otra vez en el foco

Y el responsable de este desaguisado fue Cuadra Fernández, el mismo árbitro que Giráldez cuestionó en Vallecas por su condición de madrileño aunque adscrito al colegio balear, y que en aquella ocasión dejó sin señalar dos penaltis a Borja Iglesias y permitió el primer tanto de los locales tras una falta a Guaita. Ayer, el gol anulado al delantero compostelano determinó el resultado final de un duelo en el que estaba en juego el sexto puesto. Ese tanto suponía el 1-2 a falta de un cuarto de hora para finalizar un encuentro que el conjunto catalán supo voltear tras la polémica acción, pero Borja Iglesias recuperó el protagonismo para empatar en el descuento y rebajar las consecuencias del atropello arbitral sufrido por los célticos.

Por fin, Giráldez evitó que su homólogo Manolo González obtuviese el cuarto triunfo consecutivo en el duelo particular entre estos dos técnicos gallegos. Y para ello, el preparador porriñés volvió a ponerle mucha imaginación en el plan de juego de su equipo para desactivar a un Espanyol que había sido la revelación de la primera vuelta del campeonato pero que ha ido perdiendo fuerza como consecuencia, entre otros motivos, de las bajas sufridas en su línea de ataque. El Celta se presentó en Cornellà-El Prat con la gran novedad de Fer López como mediocentro, junto a Miguel Román, para conseguir mayor fiabilidad en los pases y generar más profundidad en la circulación del balón.

Y así comenzaron a llegar las ocasiones en la portería de Dmitrovic, pese al buen arranque espanyolista con un disparo lejano de Expósito que Radu solucionó despejando a córner. Dominaban los locales en el inicio, pero el peligro lo ponía el Celta, que avisó primero con un remate de Javi Rodríguez que se marchó rozando el palo; otro a continuación de Borja Iglesias, a pase de Rueda, que le salió flojo al compostelano; o un defectuoso remate de Jutglá tras un centro de Marcos Alonso.

La pizarra: jugada medida y fin de la sequía de Jutglà

Antes de alcanzarse la primera media hora de juego, los célticos asumieron la iniciativa y en el minuto 37 completaron una jugada surgida de la pizarra de Giráldez: balón que Borja Iglesias recibe de espaldas a la portería rival y lo descarga para Fer López, que busca la carrera de Rueda por la banda derecha. El pase medido le llega al andaluz, que al alcanzar la altura del área pequeña saca un centro milimétrico hacia el segundo palo. El balón pasa por delante del portero y no puede interceptarlo el zaguero que acompaña a Jutglà, que remata a placer y acaba así con una sequía goleadora que se prolongaba desde aquel doblete que firmó ante Osasuna el pasado octubre. Buena noticia para el Celta, pues recupera a un consumado goleador para el tramo decisivo de la temporada.

El excelente juego del Celta no se vio recompensado antes del descanso pese al acrobático remate en el aire de Marcos Alonso para enviar el balón rozando el palo largo de la portería de un Dmitrovic que se desesperaba con sus compañeros ante las continuas amenazas de los célticos.

Como en el arranque, el Espanyol intentó sorprender a los célticos en la reanudación, pero esta vez los de Giráldez respondieron de inmediato al cerco de su área con una aparición de Carreira en ataque. Su disparo permitió el lucimiento de Dmitrovic para mandar el balón a córner. A continuación, Jutglà se equivocaba en la resolución de una jugada que pedía un remate del catalán antes de buscar un pase que no encontró a ningún compañero. El Celta tenía al Espanyol en sus manos para asestarle el golpe definitivo, pero no encontró el remate decisivo.

El Espanyol necesitaba un tiempo muerto que no existe en el fútbol y Manolo González recurrió entonces a realizar tres cambios para intentar cambiar la dinámica del juego. Kike García y Dolan fueron dos de los elegidos para darle nuevos aires a los pericos. Y el técnico gallego acertó de plano porque ambos serían protagonistas de la remontada. Kike García tardó once minutos en marcar el cuarto gol consecutivo a los célticos en las dos últimas temporadas. Anotó el tanto del triunfo de los pericos en el partido de la primera vuelta en Balaídos y ayer aprovechó una cadena de errores célticos para igualar la contienda en el minuto 66.

La jugada polémica: VAR, monitor y gol anulado

Pese al golpe, el Celta continuó ganando la posesión y generando peligro, como el remate de Borja Iglesias con la izquierda que pasó cerca del palo de la portería rival. A continuación, en el minuto 76, llegó la jugada polémica del partido. Borja Iglesias intenta rematar en el área pequeña pero el defensa consigue que golpee mal. El balón cae cerca de Pablo Durán, que intenta rematar pero la pelota se la birla el zaguero. Borja Iglesias, caído en el suelo, tiene medio cuerpo en fuera de juego, pero recoge el balón y consigue rematar con la izquierda. Era su décimo gol en la Liga, pero el VAR revisa la jugada y deja en manos del árbitro la decisión. Tras pasar por el monitor para ver repetida la jugada, Cuadra Fernández decide anular el gol ante la perplejidad de los célticos.

La polémica decisión reanima a un Espanyol sin apenas pulso en esos momentos del partido. Nueve minutos después consigue el premio gordo. Kike García aparece en un costado del área y saca un pase al centro del área donde aparece Nolan para marcar el segundo gol de los locales.

Del posible 1-2 se pasa al 2-1, pero el Celta mantiene la calma suficiente para mover el balón y acechar a Dmitrovic, al que Aspas está a punto de sorprender con un remate a la base del poste. Y ante el acoso céltico, en el minuto 92 llega el gol de Borja Iglesias, tras recoger un taconazo de espaldas de Pablo Durán para evitar mayores daños del atropello arbitral.

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