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Matías Vecino prepara su estreno en Cornellà

El centrocampista uruguayo, que ya fue convocado por Giráldez ante Osasuna, se reencontrará con su paisano Leandro Cabrera

Álvaro Núñez (izquierda) y Matías Vecino, los dos últimos fichaje del Celta, se saludan en Balaídos. | RCCV

Álvaro Núñez (izquierda) y Matías Vecino, los dos últimos fichaje del Celta, se saludan en Balaídos. | RCCV

Vigo

El fútbol se presta a reencuentros en situaciones a menudo inimaginables, como la que podrán vivir el sábado el céltico Matías Vecino y el espanyolista Leandro Cabrera. Quince años después de participar en el Campeonato Suramericano sub-20 de Perú, donde la selección uruguaya lograba ochenta y cuatro años después una plaza para unos Juegos Olímpicos, los dos jugadores se reencontrarán en Cornellà-El Prat para disputar un duelo por la sexta plaza de la Liga. De hecho, ese premio para Uruguay llegó gracias a un gol del ahora céltico ante Argentina. Tras las extensas carreras que han protagonizado tanto Cabrera en España como Vecino en Italia, el deporte rey concederá a ambos la oportunidad de enfrentarse de nuevo en un terreno de juego, como durante su ya lejana etapa de formación en Uruguay. Cuando disputaron ese torneo Suramericano en tierras peruanas, Cabrera ya llevaba dos años en España. Y en 2013, Vecino daría el salto a Europa para firmar por la Fiorentina. Uno en la Liga y otro en la Serie A, el fútbol no les permitió ese reencuentro esperado en el viejo continente, que ahora podrá materializarse en tierras catalanas.

Aunque los focos de la previa del partido entre el Espanyol y el Celta los acapararán Manolo González y Claudio Giráldez, después de la polémica surgida tras el partido de la primera vuelta en Balaídos por unas declaraciones del técnico céltico sobre el planteamiento del rival («Han venido a empatar y se han encontrado con una victoria. Yo no voy a plantear los partidos como hace el Espanyol»), el reencuentro de Vecino y Cabrera evoca más rimas y leyendas que cualquier polémica generada por palabras inapropiadas.

Después de una dilatada carrera deportiva en Italia (Fiorentina, Cagliari, Émpoli, Inter y Lazio), Matías Vecino encontró a través del Celta la oportunidad de debutar en la Liga, en la que su paisano Cabrera acumula ya 200 partidos, entre el Atlético de Madrid, el Getafe y el Espanyol, al que llegó en 2020 después de que el club catalán desembolsase los 8 millones de euros de la cláusula de rescisión de su contrato con los getafenses. Para su técnico, el uruguayo es un fijo en el eje de la defensa blanquiazul en una temporada en la que siempre se ha movido por la cabeza de la tabla. Semanas atrás cedió al Betis una quinta plaza que también anhela el Celta de Giráldez, que figura en la séptima posición.

Pero volvamos al Suramericano sub-20 de 2011, donde Cabrera y Vecino escribieron una de las brillantes páginas que acumula el fútbol uruguayo, poseedor de dos títulos mundiales absolutos y otras tantas medallas de oro olímpicas. Y en ese torneo peruano, el ahora central del Espanyol y el centrocampista del Celta contribuyeron notablemente a que su país solo se viese superada por la Brasil de Neymar, Casemiro y Willian José, entre otros. Aunque cayeron goleados en la final (0-6), sus compatriotas celebraron que Uruguay pudiese regresar al torneo olímpico que había conquistado en los años 1924 y 1928. Al acudir a la primera de esas citas, la celeste hizo una parada en Vigo para disputar un par de amistosos contra el Celta, que entonces lucía una camiseta roja que cambió al color del cielo, según algunos historiadores, como homenaje al campeón suramericano.

Ambos futbolistas, nacidos en el verano de 1991, devolvieron a Uruguay al torneo olímpico que dominó en las dos primeras ediciones que organizó la FIFA y que lo convertían en el oficioso campeón del mundo. Tres lustros más tarde de disfrutar aquella gesta con la celeste, a Vecino y a Cabrera se les presenta la ocasión de enfrentarse de nuevo, como cuando el céltico defendía la camiseta de Central Español (antes de firmar por Nacional) y el perico la de Defensor Sporting, el mismo club que vio crecer a un Maxi Gómez que triunfaría en el Celta.

La decisión de que se pueda producir este reencuentro la tiene Claudio Giráldez, que todavía no ha hecho debutar con el Celta a Matías Vecino. Cuando se produzca su estreno, el céltico se convertirá en el decimoséptimo uruguayo de esta Liga, en la que destacan compatriotas como Fede Valverde, Ronald Araújo, José María Jiménez, Mauro Arambarri o Pacha Espino. Así, el director deportivo del Celta destacó en la presentación del centrocampista la oportunidad de poder contar con un centrocampista uruguayo y todo lo que eso supone para el carácter competitivo de un equipo.

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