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Osasuna le devuelve la moneda al Celta

Osasuna se llevó los tres puntos de Balaídos pese a que el Celta fue superior, tanto en juego como en ocasiones. Pero el equipo navarro le devuelve la moneda a los vigueses, que ganaron en El Sadar siendo inferiores a los rojillos

Fer López se echa las manos a la cabeza después del segundo gol de Osasuna. | JOSÉ LORES

Fer López se echa las manos a la cabeza después del segundo gol de Osasuna. | JOSÉ LORES

J. conde

Vigo

El fútbol equilibró los duelos de esta temporada entre el Celta y Osasuna, que ayer se llevó los tres puntos de Balaídos siendo inferior al equipo vigués, que gozó de más ocasiones de gol y ejerció un mayor control del juego. Lo contrario a lo ocurrido meses atrás en El Sadar cuando los célticos lograron una victoria inmerecida. Este paso atrás en Balaídos no supone ningún contratiempo importante para el equipo vigués, que continúa en la séptima plaza. Segundo triunfo consecutivo de los rojillos fuera de casa gracias a dos goles en acciones parecidas: centro desde la derecha y cabezazo de Budimir, en el primero, y remate de cabeza de Catena para asistir a Raúl García de Haro en el segundo palo. En medio de ambos, Borja Iglesias anotó de penalti su noveno gol en la Liga y decimotercero del curso.

Partida de ajedrez.

En Balaídos se daban cita dos entrenadores apasionados por la táctica y el continúo movimiento de piezas. Ayer, la partida cayó del lado de Lisci, que tuvo que improvisar un centro del campo por las bajas de Moncayola y Torró. Se impuso el Celta en los primeros 35 minutos con Miguel Román y Moriba en la sala de máquinas y Fer López elevando la calidad de un juego fluido y de toque pese al diluvio que cayó durante el partido.

Budimir, una pesadilla.

Los célticos estaban advertidos de la peligrosidad de Ante Budimir, autor de un doblete en el partido de la primera vuelta tras errar un penalti. Ayer, el balcánico acertó en su primer remate. Giró la cabeza para rematar el excelente centro de Raúl Moro, con el que superó el pegajoso marcaje de Starfelt y a un Radu que no se encontraba en el sitio adecuado. De los 11 goles que suma Budimir este curso, tres han sido ante el Celta, que se convierte en uno de sus rivales favoritos.

Centros laterales.

Ante los problemas en las jugadas de balón parado, Giráldez y su equipo decidieron apostar por defenderlas en zona, y no les estaba yendo mal el cambio, tanto que el Celta se presentaba a la cita de ayer como el tercer equipo menos goleado de la Liga, por detrás de Atlético de Madrid (17) y Real Madrid )(18). La visita de Osasuna a Balaídos con Budimir suponía para el técnico céltico una prueba sobre el nivel defensivo de las acciones de estrategia. En esta ocasión, el atacante rojillo aprovechó el buen centro desde la derecha de Moro para abrir el marcador y dejar al Celta con cara de circunstancias porque durante los primeros 35 minutos dominó con un juego brillante y generó peligro, pero ni Borja Iglesias ni Hugo Álvarez acertaron las dos claras ocasiones que se le presentaron bajo la lluvia. El equipo vigués había defendido bien las jugadas a balón parado pero se vio sorprendido por el remate en escorzo de Budimir. Así, se marchaba al descanso con el marcador en contra pese a no merecerlo. Y en la segunda parte, Raúl García hizo el segundo de Osasuna en otra mala acción defensiva en un balón centrado también desde la derecha.

falta de intensidad.

El primer gol de Osasuna dejó en evidencia a Hugo Álvarez, que estaba realizando una buena primera parte, siendo incisivo en ataque y buscando el desborde. Pero al ourensano le faltó intensidad en el cuerpo a cuerpo ante Raúl Moro, que se llevó el balón sin encontrar más resistencia del céltico, que vio cómo Budimir abría el marcador por sorpresa. A algunos canteranos del Celta les falta una pizca de intensidad en los duelos y en los balones divididos. Eso les impide dar un paso adelante en una competición tan exigente como la Liga. De hecho, Hugo Sotelo se cayó de la convocatoria para el partido de ayer porque su entrenador le pide que sea más «estable y continuo».

Reacción.

Reaccionó rápido el Celta tras el descanso. Borja Iglesias, que ayer tampoco estuvo fino con la pelota, remató desde el balcón del área y el balón lo desvió Catena con la mano. El lanzamiento del penalti se demoró cinco minutos porque el VAR pidió a Munuera Montero que revisase una posible falta de Fer López. El colegiado mantuvo finalmente su criterio y el ‘Panda’ engañó a Herrera desde los once metros.

Acierto en los cambios.

Acertó Giráldez con los cambios, pues Williot, El-Abdellaoui y Aspas generaron peligro y ocasiones para voltear el marcador, pero Herrera impidió que el Celta se llevase ni siquiera un empate, pues el gol de Raúl García en el minuto 79 supuso un triunfo inmerecido de Osasuna. Y eso mismo le ocurrió al Celta en su visita a Pamplona.

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