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El Bolonia, un invitado incómodo

El Celta recibe en Balaídos al tercer rival europeo con el objetivo de sumar una victoria que le catapulte hacia la siguiente fase

El equipo italiano, con el exbético Miranda, quiere superar a los célticos en la tabla clasificatoria

Jugadores y técnicos del Celta, antes de arrancar el entrenamiento de ayer en Afouteza.

Marta G. Brea

Vigo

Balaídos acoge esta noche (21h., Movistar) el tercer partido de la Liga Europa, y quizás el más exigente hasta el momento para el equipo local. El Celta regresa a casa, donde es incapaz de dar una alegría a su afición en la Liga pero cuenta con victorias sus duelos ante el PAOK y el Niza. El Bolonia es ahora mismo un rival con mucho más potencial que el de griegos y franceses, aunque le ha costado entrar en la dinámica de la competición europea después de ganar la Copa de Italia la primavera pasada. En la Serie A, el equipo rossoblú es quinto, a seis puntos del líder: el Milan. El domingo recibe en casa a un exigente rival, la Juventus. También al Celta le espera una complicada papeleta en tres días, pues afronta la visita a Balaídos de un Athletic Club en dinámica de Liga de Campeones.

Esos partidos tan inmediatos pueden condicionar los onces que hoy presenten Claudio Giráldez y Vincenzo Italiano, aunque ambos son conscientes de la importante de estos tres puntos para asegurarse una plaza en la siguiente ronda de la segunda competición europea.

Giráldez no puede contar en esta ocasión con Pablo Durán y con Carlos Domínguez, por lesión, mientras que descarta por decisión técnica a Cervi. Pasar página a la mala actuación en Ludogorets (3-2) y prolongar la euforia desatada tras el histórico triunfo en el Bernabéu es el propósito del equipo vigués en su última jornada europea de 2025, pues los duelos contra el Lille y el Estrella Roja quedan para el mes de enero.

Con 9 puntos, el conjunto gallego necesita otra victoria para mantenerse en el top ten de esta liguilla del torneo continental. Por detrás, a un solo punto de diferencia, se sitúa un Bolonia que goleó al Salzburgo (4-1) en la anterior jornada y encauzó el camino hacia la siguiente fase tras un gris comienzo: perdió ante el Aston Villa (1-0) y empató con el Freiburgo (1-1).

Ausencias

En Vigo no estará Ciro Immobile, que con 35 años viene de recuperarse de una larga lesión muscular y su entrenador lo ha descartado de la convocatoria. Hay que cuidar al veterano delantero, que tampoco jugó en Balaídos en su breve etapa en el Sevilla (2015-16).

Giráldez también cuida a Aspas, que hoy ejercerá como capitán después de salir en el Bernabéu en los últimos minutos para certificar la victoria con una asistencia marca de la casa para que Williot Swedberg firmase un doblete en el templo madridista.

Ambos pueden repetir hoy en la línea de ataque, que podría completarse con Borja Iglesias o Jutglà, pues Giráldez no podrá contar con Durán, que ha dicho adiós a 2025 tras lesionarse en un hombro el domingo contra el Real Madrid. Bryan Zaragoza, que ha elevado sus prestaciones en la banda izquierda, es otra de las opciones de Giráldez para el ataque.

El triunfo en Chamartín, sin embargo, se forjó mediante un gran compromiso defensivo. Tiene mucho mérito frenar a un rival con figuras como Mbappé, Vinícius, Bellingham, Rodrygo, Güler o Valverde. Repetir la línea de retaguardia parece poco probable teniendo en cuenta la necesidad de repartir la carga de minutos de juego y que el domingo la Liga exigirá otro gran esfuerzo físico para intentar frenar al Athletic Club. Aún así, Giráldez podría repetir con Javi Rodríguez, Starfelt y Marcos Alonso. En los carriles podría continuar Mingueza o Carreira, con posibilidades para Rueda, Ristic y Hugo Álvarez. En la medular, Moriba y Beltrán aparecen como la pareja probable.

Italiano, por su parte, quiere reservar a su máxima referencia en ataque, el argentino Santiago Castro, que suma cuatro goles en la Serie A. Cobra fuerza la titularidad del internacional italiano Riccardo Orsolini, extremo zurdoy el más peligroso del Bolonia, un equipo que dio un gran salto con el exbarcelonista Thiago Motta como técnico. Con el actual entrenador, el equipo boloñés apuestan por la intensidad, marcajes individuales y un gran ritmo en las transiciones.

El exbético Juan Miranda es el máximo candidato a circular por el lateral izquierdo de una defensa que lidera el colombiano Lucumí. En ataque, Dallinga es la referencia más avanzada en los partidos europeos de un incómodo Bolonia que hoy visita Balaídos.

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