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El vaso, medio lleno

El peaje europeo no pasa tanta factura al Celta, que tras las últimas derrotas ante Ludogorets y Espanyol solo suma dos puntos menos que la pasada temporada

Romero pide
a Borja Iglesias
que se levante tras
un posible penalti. 
 |  Pablo H. Gamarra

Romero pide a Borja Iglesias que se levante tras un posible penalti. | Pablo H. Gamarra

Vigo

La derrota encajada en el último suspiro el domingo frente al Espanyol, cuarta del presente curso, ofrece la sensación de haber entrado en un bache de juego por la gran oportunidad perdida en Razgrad para certificar el pase a dieciseisavos de final en Europa, el pertinaz gafe de Balaídos y la peor relación que el equipo de Claudio Giráldez parece tener esta temporada con el gol.

Un análisis de la situación un poco más profundo indica sin embargo que el momento no es tan preocupante como sugiere la mala imagen que el equipo celeste ha proyectado en los dos últimos partidos, algo que ya ocurrió en el mes de octubre, cuando los celestes perdieron consecutivamente con el Stuttgart y el Elche para encadenar luego una racha de ocho partidos sin perder (6 victorias y 2 empates) que el Barcelona truncó en Balaídos. Desde entonces, dos encuentros perdidos de tres, con parada victoriosa en Mendizorroza, inesperado batacazo en Bulgaria y deja vu frente al Espanyol.

Pero a pesar de los últimos resultados negativos, el peaje europeo que tanto daño hizo en otros tiempos –no hay que olvidar que el Celta descendió en dos de sus tres últimas participaciones europeas– no está pasando tanta factura en la competición doméstica como cabría suponer. Basta un vistazo a la clasificación de la pasada temporada para comprobar que el actual Celta suma apenas 2 puntos menos de los que llevaba el pasado curso a estas alturas de campeonato: 16 (3 victorias, 7 empates y 4 derrotas) ahora por 18 (5 victorias, 3 empates y 6 derrotas) entonces. Dos triunfos y dos derrota más y cuatro empates menos. De haber ganado el pasado domingo al Espanyol, los celestes superarían en un punto su clasificación de hace un año. Por lo que respecta a la situación en la tabla, el actual Celta solo la empeora en un puesto (12 por 11).

Al margen de la insólita secuencia de 7 empates a un gol firmados en las 9 primeras jornadas ligueras, el principal debe del conjunto de Giráldez este curso es su rendimiento en Balaídos, donde el grupo de Giráldez acaba de igualar el peor arranque de la historia del Celta como local establecido hace un par de temporadas por Rafa Benítez. Ocho partidos consecutivos sin relación con la victoria que han reportado 5 puntos, solo uno más de los que había firmado el preparador madrileño.

Este pobre rendimiento en casa, con mejor fútbol que resultados en bastantes partidos, se ha compensado en buena medida con el solvente rendimiento que el equipo ha firmado a domicilio, donde ha logrado 11 de los 16 puntos que contabiliza su casillero. Una sola derrota, contra el Elche, ha encajado este curso el conjunto celeste, que viene de encadenar tres triunfos ligueros lejos de su estadio: Osasuna, Levante y Alavés.

El difícil calendario en casa también puede haber influido en la insólita orfandad de victorias que el Celta presenta en casa, ya que los celestes se han medido como locales a siete de los nueve primeros clasificados de la tabla.

La relación con el gol es algo más problemática esta temporada, pero el Celta sigue viendo puerta con bastante facilidad. Basta un dato: hasta la pasada jornada, los celestes encadenaban 19 encuentros consecutivos anotando al menos un gol entre LaLiga, la Europa League y la Copa del Rey.

Pese a ello, el conjunto celeste lleva esta temporada 6 goles menos en la competición doméstica de los que contabilizaba el pasado curso (16 por 22). Llama la atención que solo 7 de estos 16 tantos los haya anotado el Celta en Balaídos, que ha sido también el escenario de los dos únicos partidos en que los celestes no han anotado esta temporada (Getafe y Espanyol). El Celta recibe menos goles, pero también encaja menos, concretamente 5 tantos menos que la pasada temporada (19 por 24).

El gol es un bien más escaso y menos repartido este curso en el Celta, donde solo Borja Iglesias, con 5 dianas, y Iago Aspas, con 2, se acercan o mejoran los números de la pasada temporada. Hace un año habían marcado 10 jugadores y un rival en propia meta: Borja Iglesias (4), Iago y Douvikas (3), Mingueza, Williot y Hugo Álvarez (2) y Fran Beltrán, Starfelt, Javi Rodríguez y Alfon (1). Este curso el gol lo lidera Borja, con 5, seguido de Iago, Pablo Durán y Jutglà, con 2, y Javi Rueda, Hugo Álvarez, Mingueza, Miguel Román y Carreira, con 1.

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