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La felicidad «a medias» de Angelito

El joven atacante vivió su estreno con el Celta en un día que no pudo coronar con la victoria

Jones anotó su primer gol desde su llegada al primer equipo

Angel Arcos trata de escapar deun rival en elpartido de ayer.

Angel Arcos trata de escapar deun rival en elpartido de ayer. / Alba Villar

Vigo

Eran varias convocatorias seguidas (Alavés y Ludogorets), declaraciones de intenciones en los últimos días...el ambiente indicaba que Angel Arcos estaba a punto de caramelo. El de O Rosal se había perdido la eliminatoria de Copa ante el Puerto de Vega en el que se estrenaron sus compañeros en el filial Oscar Marcos, Antañón, Meixús o Hugo González. Una lesión le impidió debutar con el primer equipo aquel día.

Pero Claudio le tenía reservado pronto una bonita recompensa. Llegó en el duelo ante el Ludogorets en el que su presencia en el once inicial fue seguramente la principal sorpresa de una alineación llena de jugadores poco habituales. Angel Arcos, a sus diecinueve años, se sumó a la lista de jugadores que han hecho su estreno con Claudio Giráldez en el primer equipo. El siguiente paso para un chico que para muchos es el principal diamante que ahora mismo hay en el filial.

Detalles de calidad

Angel Arcos pasó de puntillas por el partido, pero aún así dejó interesantes detalles que tienen que ver con su desparpajo y capacidad para el regate. Le salió con facilidad el primero aunque luego se atascó algo más. De todos modos, sus compañeros le buscaron de forma recurrente convencidos de que podía darles mucho desborde. El chico no paró de intentarlo y en el segundo tiempo fue uno de los sacrificados en la primera oleada de cambios de Claudio. No fue un día redondo porque falló el resultado, pero en la vida de Angel Arcos (Angelito) la de ayer es una de esas jornadas que ya no olvidará nunca. Y seguramente tampoco la olvidará el propio Celta.

Quien también tuvo un día agridulce fue Jones que ayer anotó al fin su primer gol con la camiseta del primer equipo (hizo algunos en el filial), un golazo extraordinario que llegó en el descuento y sin tiempo para que el Celta fuese capaz de culminar esa remontada que arrancó demasiado tarde y desde demasiado lejos.

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