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Camaleónico con la misma eficacia

El Celta solo ha sumado un punto menos que el curso pasado en trece jornadas de Liga | El equipo de Giráldez ha invertido la tendencia: más puntos fuera que en casa con la mitad de derrotas que entonces

Bryan Zaragoza conduce
el balón tras burlar a Jonny Otto, 
en Mendizorrotza. 
|  LOF

Bryan Zaragoza conduce el balón tras burlar a Jonny Otto, en Mendizorrotza. | LOF

Vigo

El Celta ha rectificado el mal arranque de campeonato tras mejorar sustancialmente su eficacia como visitante, donde ha registrado 11 de los 16 puntos que suma en la Liga tras disputarse trece jornadas. El equipo de Giráldez mantiene una tendencia inversa a la del curso pasado, que a estas alturas había conquistado en Balaídos 13 de los 17 puntos que acumulaba. Los célticos muestran una tendencia de equipo camaleónico, pero sin perder la eficacia de antaño, de una temporada que culminó con una nueva clasificación para las competiciones europeas.

El triunfo del sábado en Mendizorrotza tiene también un carácter terapéutico, pues elimina presiones extras por no poder sumar de tres en tres en las nueve primeras jornadas del campeonato. Superado ese bache, los célticos han encadenado tres victorias consecutivas a domicilio, cifra que no alcanzaban desde la temporada 2017-18 con Juan Carlos Unzué. Y esos buenos resultados están aderezados con un registro esperanzador: los de Giráldez solo han perdido tres partidos, cifra solo al alcance de los que se sitúan en las primeras posiciones de la tabla. El curso pasado ya acumulaban seis a estas alturas.

A ese cambio de tendencia entre los puntos sumados en casa y fuera con respecto a la campaña anterior le resta importancia Giráldez, que confía en que su equipo vuelva a agradecer el apoyo incondicional de su afición con más triunfos en Balaídos. El estadio vigués solo ha visto ganar al Celta este curso en la competición europea: primero ante el PAOK (3-1) y después contra el Niza (2-1). En la Liga no ha pasado de encadenar cinco empates (Betis, Villarreal, Girona, Atlético de Madrid y Real Sociedad), a los que ha añadido dos derrotas (Mallorca y Barcelona).

Giráldez, indiferente

«Da igual el rol de local o de visitante. Estamos teniendo la suerte de ser mucho más certeros en cuanto a finalización y en cuanto a puntos fuera de casa que en casa. Si mantenemos esta manera de comportarnos también recogeremos puntos en casa, como hicimos el año pasado», apuntó el entrenador de O Porriño el sábado tras ganar en el campo del Alavés.

Con esos tres puntos, los célticos se elevaron hasta la undécima plaza, que ocupan provisionalmente a la espera del resultado de esta noche entre el Espanyol y el Sevilla. Con 16 puntos, los celestes podrían ganar una plaza. En ese caso, mejorarían la duodécima posición que ocupaban hace junto un año, con 17 puntos.

Buena parte de esa puntuación (13 puntos) la consiguió entonces el equipo de Giráldez por sus excelentes resultados en Balaídos, que se convirtió en una visita incómoda para sus rivales. Los célticos arrancaron con tres victorias seguidas (Alavés, Valencia y Valladolid), a las que unieron otra contra el Getafe; mientras que cayeron ante Atlético y Real Madrid, y cedieron tablas frente al Girona.

«El secreto es mantener lo que hacemos en todos los partidos. El año pasado, con esa línea de ser el mismo equipo en casa y fuera, conseguimos muchos puntos en casa y no tantos fuera. Y este año está pasando un poco lo contrario», recordó Giráldez desde Mendizorrotza tras una victoria que llegó por un penalti transformado por Iago Aspas. Esos tres puntos permitieron a los celestes superar en la tabla a los babazorros.

Tercer mejor visitante

Real Madrid y Barcelona son los únicos equipos de Primera División que presentan mejores registros a domicilio que el Celta, que solo ha encajado una derrota en seis salidas en la Liga (cayó en Elche por 2-1). Eso supone un cambio radical de tendencia que convierte a los célticos en un equipo camaleónico, pues cambiando la tendencia de sus resultados alcanza metas similares. Este año, ganarle al equipo de Giráldez es muy complicado. De hecho, solo suma tres derrotas en 13 partidos de Liga y cuatro contabilizando sus 18 actuaciones en las tres competiciones (Liga, Copa y Europa).

La primera llegó en la jornada inaugural ante el Getafe (0-2), siguió la de Elche y se completó en Liga con la reciente frente al Barcelona (2-4). La cuarta en el cómputo global llegó en el estreno europeo en Stuttgart (2-1). Esos registros sitúan al equipo de Giráldez como el segundo mejor del Celta desde su último ascenso a Primera, en 2012. Según la cuenta de X Afouteza e Corazón, los célticos sólo contabilizaron tres derrotas en los primeros 18 partidos del curso 2015-16, con Eduardo Berizzo en el banquillo, en el año que el Celta acabó clasificándose para la Liga Europa, en la que alcanzaría las semifinales.

Esos datos se fundamentan en la presente temporada en las excelentes prestaciones que los célticos ofrecen como visitantes, donde solo han cedido dos derrotas (Stuttgart y Elche) en nueve desplazamientos. De ellos, cinco han finalizado con victoria y todas ellas de manera consecutiva (Osasuna, Puerto de Vega, Levante, Dinamo Zagreb y Alavés). Los otros dos duelos a domicilio acabaron en tablas (Mallorca y Rayo Vallecano). Ese es otro de los datos destacados de un Celta camaleónico.

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