Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Celta no prevé reforzarse en enero

El club celeste considera que Claudio Giráldez tiene recursos para afrontar con garantías las tres competiciones y solo se plantea abordar algún fichaje si se produce alguna baja imprevista o concreta la salida de Aidoo y Cervi

Marco Garcés charla con Marián Mouriño en un acto en Balaídos

Marco Garcés charla con Marián Mouriño en un acto en Balaídos / Marta G. Brea

Vigo

El Celta no prevé reforzarse en la reapertura del mercado el próximo mes de enero. El club considera (y el técnico coincide) que Claudio Giráldez tiene recursos suficientes para afrontar con garantías las tres competiciones y solo se plantearía fichar en la ventana invernal si se produce la baja de algún futbolista importante, lo que no parece probable, o logra desprenderse de los futbolistas que no entran en los planes del entrenador y a los que la dirección deportiva no fue capaz de dar salida el pasado verano.

La realidad es que el margen de maniobra del club es, en el mejor de los casos, estrecho, en un mercado de poca oferta en el que las oportunidades suelen limitarse a jugadores descontentos o que vienen de un largo periodo sin jugar. La «guinda del pastel», como se refirió Giráldez al centrocampista creativo que el técnico pretendía incorporar para completar el plantel el pasado verano, no tiene pinta de que vaya a ponerse a tiro en la ventana invernal.

Y en el improbable caso de que apareciese alguna oportunidad de mercado, el departamento que encabeza Marco Garcés tendría que maniobrar para que pudiesen darse las circunstancias para abordar su contratación. No hay que olvidar que el Celta tiene cubiertas las 25 fichas profesionales, con lo que cualquier nueva incorporación está necesariamente supeditada a que se produzca alguna salida imprevista, bien porque se produzca alguna venta que no se contempla, como ocurrió hace un año con Tasos Douvikas, bien porque se concrete la salida de futbolistas que no han jugado (Marc Vidal) o han tenido minutos residuales (Aidoo y Cervi).

Fuentes del club precisan que no bastaría con la salida de un solo descarte, sino que tendrían que liberarse al menos dos fichas. Tanto Aidoo, que apenas ha jugado un partido, como Cervi, que solo suma 12 minutos, mostraron en verano una firme reticencia a dejar el club y no parece que vayan a poner facilidades en los seis meses que les restan de contrato.

Además, antes de abordar cualquier posible incorporación, el Celta debe resolver la situación de Tadeo Allende y Luca de la Torre, cuyas cesiones al Inter de Miami y el San Diego, respectivamente, expiran a final del mes de diciembre. De la Torre concluye contrato en junio y no se espera ya su vuelta, pero con Allende, cuyo vínculo laboral expira en 2028, todas las opciones están abiertas: la venta, el retorno al equipo o una nueva cesión.

El club prefiere un traspaso con beneficio sobre la inversión realizada en su momento por el argentino (4,5 millones), pero no se cierra a la posibilidad de reincorporarlo, lo que implicaría liberar alguna de las actuales fichas, o a renovar el préstamo si no se da ninguno de los dos supuestos anteriores. El Celta hablará en las próximas semanas con los representantes de Allende para discutir una solución consensuada.

La previsión de no acudir al mercado en enero tiene, en todo caso, mucho que ver con las buenas expectativas que genera la actual plantilla. Giráldez ha señalado en más de una ocasión que cuenta con mimbres para que el Celta sea competitivo en los tres torneos en que participa y, pese a la ausencia de victorias en el arranque liguero, el club considera la situación encauzada: el equipo ha reconducido su rumbo en LaLiga, ha encarrilado el pase a la siguiente ronda en la Europa League y puede tener recorrido en la Copa del Rey. El técnico cuenta con un elenco de 28 jugadores en la rotación y, salvo a Marc Vidal, ya los ha empleado a todos e incluso ha echado mano de un par de chicos del Fortuna en la primera ronda de la Copa de Rey.

Aunque siempre puede llegar alguna oferta que cambie la hoja de ruta, en la Calle del Príncipe no esperan que se produzca ninguna venta imprevista, como ocurrió con Tasos Douvikas, que pidió salir a Giráldez y se presentó casi sobre el cierre del mercado con una propuesta de traspaso por 14 millones que el Celta fue incapaz de rechazar. El club no cubrió la baja del delantero griego hasta esta temporada, con la contratación de Ferran Jutglà, cuyo fichaje se barajó, pero finalmente se pospuso hasta el verano para abaratar el precio. Tampoco contempla el Celta este año algún fichaje del tipo Jones El Abdellaoui, una apuesta de futuro por la que el club pagó algo más de cuatro millones para incorporarlo al Fortuna en dinámica de primer equipo. Con la llegada del joven extremo noruego, ya a todos los efectos en el primer equipo, el Celta ha dado por cubiertas este tipo de operaciones por un tiempo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents