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Con la lengua fuera hasta Navidades

El Celta afronta en 30 días un maratón de nueve partidos en tres competiciones que determinará por qué va a pelear esta temporada | Solo tres de estos encuentros se jugarán en Balaídos

Los jugadores celestes celebranel gol de Miguel Román al Levante.

Los jugadores celestes celebranel gol de Miguel Román al Levante. / Ana Escobar

Vigo

El Celta retomó ayer tarde los entrenamientos en la ciudad deportiva tras las minivacaciones de tres días y medio que Claudio Giráldez ha concedido a la plantilla para afrontar con renovadas energías el maratón de partidos que se le viene encima. En un plazo de 30 días, hasta el paréntesis navideño, el conjunto celeste tendrá que afrontar nueve partidos en tres competiciones diferentes: 5 de Liga, 2 de Europa League y otros 2 de Copa del Rey, siempre que los celestes superen al modesto San Andreu en la segunda ronda copera. Solo tres de estos nueve encuentros se jugarán en Balaídos.

Este segmento competitivo, a un vertiginoso ritmo de un encuentro cada 72 horas y, en algún caso menos, va a determinar por qué va a pelear el Celta en las tres competiciones en las que participa este curso: permitirá definir el objetivo en LaLiga, dilucidará si los celestes pasan y cómo a la siguiente fase de la Europa League y cuáles son sus opciones de avanzar en el continente, y servirá para posicionarse en el torneo copero, competición que siempre levanta expectativas entre la afición celeste, con la que el equipo mantiene una deuda histórica.

La secuencia se inicia este sábado con la visita liguera a Mendizorroza, un campo históricamente problemático donde los celestes van a tener enfrente a viejos conocidos (Eduardo Coudet, Denis, Jonny Otto, Lucas Boyé) y que los de Giráldez afrontan con la necesidad de retomar la senda de la victoria tras la última derrota en Balaídos contra el Barcelona. El equipo babazorro supera actualmente en 2 puntos al Celta, que lo superaría en la tabla si gana. Para este choque, Claudio Giráldez recupera a Javi Rueda y muy probablemente a Williot y va a tener muy complicado contar con Carlos Domínguez y Hugo Álvarez.

El duelo liguero contra el Alavés dará paso, cuatro días después, al quinto de los duelos de la fase de grupos de la Europa League, frente al Ludogorets, en la ciudad búlgara de Razgrad, un partido clave que, tras encadenar victorias contra el PAOK, Niza y Dinamo de Zagreb en las jornadas previas, podría bastar al Celta para sellar el pase a la siguiente ronda y, a la vez, reforzar sus opciones de meterse entre los ocho primeros (actualmente marchan cuartos), lo que daría acceso directo a los dieciseisavos de final. Pese a disputarse lejos de Balaídos, el duelo contra el cuadro búlgaro es seguramente el más asequible de los cuatro que le restan al equipo de Giráldez en la fase de grupos.

Tres días después, el domingo día 14, el Celta retoma LaLiga en el primero de los tres encuentros que el equipo de Giráldez va a disputar a Balaídos antes de cerrar el año. Los celestes reciben a un Espanyol que ha empezado como un tiro en la competición doméstica. Los de Manolo González cierran los puestos europeos con 18 puntos, en su mejor arranque liguero en mucho tiempo. Una dura prueba para un Celta que aspira avanzar posiciones para consolidarse en la zona medio-alta de la tabla.

El encuentro frente los pericos precederá al primero de los dos envites coperos que, si nada se tuerce, esperan al equipo vigués antes de cerrar el año natural. La Unió Esportiva Sant Andreu, de Segunda RFEF, será el adversario de los célticos en esta segunda ronda copera a partido único. Pese a tener el factor cancha en contra, los celestes parten como claros favoritos en la eliminatoria.

Seguirá al envite copero uno de esos partidos que siempre se marcan en rojo en el calendario liguero: la visita al Santiago Bernabéu, un campo históricamente casi inexpugnable, donde el Celta no gana desde hace casi dos décadas, en concreto desde noviembre de 2006. Todo un desafío para el grupo de Giráldez, que el pasado curso ya dio buena respuesta a los blancos en LaLiga y fue controvertidamente eliminado, con expolio arbitral, en los octavos de final de la Copa de Rey por el conjunto blanco.

El jueves siguiente, día 11 de diciembre, la Europa League retorna a Balaídos con la visita del Bolonia, quinto clasificado en la Serie A y seguramente uno de los adversarios más complicados que le restan al Celta en el torneo continental. En este partido, los de Giráldez podrían tener asegurado un puesto entre el 16 y el 24 que le daría acceso al play-in que determinará los dieciseisavos de final.

Sesenta horas después, con muy poco tiempo de recuperación y sin cumplir la reglamentación de la UEFA que prevé un descanso mínimo de 72 horas entre partidos, el equipo celeste afronta un nuevo desafío en Balaídos contra un Athletic Club que esta temporada disputa la Liga de Campeones y que ha vuelto a la luchar por las plazas europeas en Liga tras sufrir un bache de resultados. Los leones se impusieron el pasado curso en Balaídos por 1-2.

A la visita de los de Ernesto Valverde seguirá, en fecha por determinar si el Celta pasa de ronda, el tercero de los envites coperos. Si superan al San Andreu, el partido se disputará el miércoles 17 o el jueves 18 de diciembre.

El maratón de partidos lo concluye el conjunto celeste tres días antes de Nochebuena, el domingo 21 de diciembre, en el Carlos Tartiere para medirse al Oviedo, equipo recién ascendido que ocupa la posición de colista desde hace varias jornadas.

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