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Rashford, ocho años después

Rashford regresa esta tarde a Balaídos con la camiseta del Barcelona. Más de ocho años han pasado desde aquella aparición con el Manchester United en la semifinal de la Europa League. Un golazo suyo en una falta directa resultó determinante en el destino de aquella eliminatoria.

Marcus Rashford.

Marcus Rashford. / Dani Barbeito / SPO

Juan Carlos Álvarez

Juan Carlos Álvarez

Vigo

Marcus Rashford pisará esta noche de nuevo Balaídos y puede que desde el palco Sergio Alvarez, hoy consejero del club vigués, sienta un escalofrío en la espalda al verlo. Han pasado ocho años desde que ambos fueron protagonistas de una de las jugadas más importantes de la historia reciente del Celta. El 4 de mayo de 2017 el Manchester United llegó a Balaídos para disputar el partido de ida de las semifinales de la Europa League.

Un partido cerrado, contadas ocasiones para cada uno, un par de paradas de mucho mérito de Sergio Alvarez en el primer tiempo. En el minuto 67 se produjo una falta a más de veintinco metros de la portería del Celta. Posición teórico para un lanzador zurdo. Danny Blind aparenta ser el lanzador, pero al otro lado de la pelota está Marcus Rashford. El holandés pasa por encima de la pelota y el británico golpea con violencia en busca del palo más alejado de la portería del Celta. Sergio Alvarez da un ligero pasito hacia su izquierda y luego se lanza en busca del balón pero cuando saca los brazos ya es tarde. Los jugadores del Manchester United celebran el gol. Un lanzamiento magnífico de quien en ese momento era una de las grandes apariciones del fútbo inglés. Rashford solo había debutado en el primer equipo del United un año antes de la mano de Louis Van Gaal. Cuando jugó y marcó aquel gol en Vigo solo tenía diecinueve años y su horizonte era imposible de medir en aquel momento. .

El gol en Balaídos de Rashford tuvo un peso crucial en la eliminatoria. El triunfo en Vigo (0-1) hizo que el empate en la vuelta (1-1) metiese al equipo inglés en la final que ganarían unas semanas después al Ajax de Amsterdam en Solna. Los detalles, más que nunca, inclinaron la balanza en aquel duelo del que para la historia quedará la famosa jugada de la última jugada entre Beauvue y Guidetti. Pero realmente quien decidió el pase del United y la eliminación del Celta fue el golazo de Marcus Rashford en Balaídos.

Han pasado más de ocho años desde entonces. Rashford ya no es el niño que apuntaba al cielo en 2017. Su carrera sufrió un sorprendente estancamiento coincidiendo seguramente con el complicado momento por el que ha pasado el Manchester United. Después de la Europa League de esa temporada Rashford solo ha conseguido con los «diablos rojos» una Copa de la Liga y una Copa inglesa.

Un corto bagaje para sus pretensiones y también para el rendimiento que ofreció en muchos momentos de estos años en los que se convirtió en la bandera del United sobre todo con Ole Gunnar Solskjær en el banquillo. Pero también es verdad que el delantero se sintió demasiado solo en muchos momentos y que los problemas de espalda le tuvieron fuera de los campos durante muchos meses. Tras su regreso la crisis del Manchester United y sus problemas hicieron que no destacase en exceso hasta que llegó el momento de buscar nuevos alicientes. Tuvo una cesión sin mucho éxito en el Aston Villa en 2024 y esta temporada ha probado suerte en el Barcelona donde ha dejado pinceladas de su clase. Hoy regresa a Vigo, uno de los lugares que evocan aquel chico de diecinueve que se quería comer el mundo.

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