Hasta 1.500 euros por una entrada para el Celta-Barça: «Vendo boli y regalo abono»
Numerosos socios celestes aprovechan los duelos frente al conjunto culé y el Real Madrid para ganar una gran cantidad de dinero que reservan para pagarse parte del carné de la próxima temporada | Aficionados blaugranas también cometen este fraude a través de las redes sociales para el sector de la grada visitante | Las multas pueden alcanzar los 30.000 euros

Diversos anuncios disponibles en internet sobre la reventa de entradas para el duelo entre celtistas y culés. / Imagen de fondo: Marta G. Brea | Edición: E. Melchor
El duelo entre el Celta y el Barça del próximo domingo a las 21.00 horas es una cita marcada desde hace tiempo en el calendario por los aficionados celestes, por los culés que viven en Galicia y hasta por los devotos de Lamine Yamal, que la pasada temporada se ausentó en Balaídos. La mayoría de las entradas para el partido 'volaron' en cuestión de horas, aunque la web del club vigués todavía disponía esta tarde de unas pocas butacas dispersas en varias gradas -desde algo más de 100 euros-. Esta alta demanda, habitual siempre que se repite este enfrentamiento en Vigo —al igual que contra el Real Madrid—, plaga estos días internet de anuncios de venta ilegal de tiques e incluso de préstamos de abonos por precios que escalan hasta los 250 euros por unidad. En plataformas propias de reventa, el importe por ocupar una butaca se dispara a los 1.500 euros.
«Vendo boli BIC y cedo un abono para el partido Celta-Barcelona», reza uno de los reclamos en una conocida plataforma de artículos de segunda mano. En este caso, para Río Alto, con «buena ubicación», se piden 120 euros. Con este tipo de fórmulas habituales, a través de bolígrafos o bufandas sospechosamente caros, los vendedores procuran 'regatear' la ley. A otros ni siquiera les preocupan las consecuencias legales e indican literalmente la oferta de los pases e incluso su emplazamiento: «Se venden dos entradas juntas en Tribuna Baja, fila 5, pegadas al banquillo del Barcelona; 200 euros cada una». Los anuncios en la citado portal están ubicados en Vigo, Vilagarcía, Pontevedra y hasta en Madrid.
Esta práctica no solo se estila entre seguidores locales, sino también entre blaugranas. Especialmente en la red social X, varios individuos ponen a disposición tiques para el encuentro dominical en el sector del campo destinado a los barcelonistas. «Tengo tres entradas de visitante para el partido contra el Celta de Vigo. Solo por mensaje directo y si estás dispuesto a llevártelas», señala uno de ellos. Los mensajes de los oportunistas se mezclan aquí con posibles estafas.
En plataformas propiamente dedicadas a la reventa de entradas, como es el caso de StubHub, el coste por cada papeleta puede llegar hasta la desorbitada cifra de 1.500 euros, sin que el comprador conozca antes del pago la disposición exacta de su sitio, pues tan solo se muestra que es para uno de los laterales del estadio, pudiendo ser Río o Tribuna.
Multas y castigo a los celtistas
En el estadio de Balaídos, aplica la Ley 10/2017, de 27 de diciembre, de espectáculos públicos y actividades recreativas de Galicia, que califica de infracción grave la «reventa de entradas en papel o en cualquier medio o soporte electrónico». Las multas oscilan para estos supuestos entre 301 y 30.000 euros.
Esta legislación se complementa con el artículo 67.2 del Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, del año 1982, que veda «terminantemente la venta y la reventa callejera o ambulante de localidades». El documento refleja igualmente que el infractor, aparte de serle requisadas las entradas, deberá pagar una sanción económica, «especialmente si se tratara de revendedor habitual o reincidente».
Los abonados del Celta, además, pueden ser castigados severamente por la entidad celeste. El préstamo del carné «mediante precio u otra contraprestación (aunque no llegue a consumarse) se considera infracción grave», especifica el club en su reglamento interno. Por ende, tal acto supondrá «la prohibición de acceso a las instalaciones donde se celebren acontecimientos o espectáculos deportivos organizados o gestionados por el Celta» durante un plazo de «entre seis meses y dos años con un tiempo máximo correspondiente a la sanción que los organismos competentes pudiesen aplicar en su momento», así como la «pérdida de la condición de socio/a o abonado/a durante el mencionado período».
La picaresca de emplear bolígrafos, bufandas y demás objetos a la venta para esconder la realidad también se pena, pues se estaría incurriendo en un fraude de ley, a tenor de lo recogido en el artículo 6.4 del Código Civil. «Los actos realizados al amparo del texto de una norma que persigan un resultado prohibido por el ordenamiento jurídico, o contrario a él, se considerarán ejecutados en fraude de ley y no impedirán la debida aplicación de la norma que se hubiere tratado de eludir», establece claramente.
El Celta instauró en 2023 un servicio que había sido ampliamente demandado durante temporadas por la afición: la posibilidad de ceder de manera legal y con un beneficio económico el abono. Desde entonces, cualquier socio tiene la opción de anunciar telemáticamente que desea dejarle su butaca a otra persona para aquellos choques a los que no pueda acudir. Si esta es finalmente ocupada, el poseedor original del carné se queda con un 40 % del importe del pase, una cantidad que se aplicará como descuento para la renovación del abono de la próxima temporada.
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